La senadora del Partido del Trabajo, Liz Sánchez, defendió en el Senado de la República la reforma constitucional al Poder Judicial impulsada por la presidenta Claudia Sheinbaum, al asegurar que las modificaciones contribuirán a recuperar la confianza ciudadana en las instituciones de justicia y fortalecerán la legitimidad democrática del país mediante procesos más transparentes y cercanos a la población.

Al fijar el posicionamiento del Grupo Parlamentario del PT durante la discusión del periodo extraordinario de sesiones, la legisladora poblana sostuvo que la transformación del Poder Judicial busca construir instituciones más abiertas y accesibles para la ciudadanía, rompiendo con esquemas que durante años mantuvieron a la justicia alejada de las personas y concentrada en grupos de privilegio.

Liz Sánchez afirmó que las reformas fortalecen los mecanismos de evaluación y selección de perfiles judiciales, incorporando filtros técnicos, revisiones profesionales y procedimientos más rigurosos para quienes aspiren a impartir justicia en el país. Señaló que uno de los objetivos centrales de la iniciativa es transparentar el proceso de elección judicial y garantizar que los futuros integrantes del Poder Judicial cuenten con preparación y capacidad profesional.

La senadora petista destacó además que la reforma plantea hacer más entendible el proceso electoral para la ciudadanía mediante boletas más sencillas, reducción del número de candidaturas y una reorganización de los distritos judiciales. Según explicó, también se robustecen los procesos de evaluación de candidatos con participación de los tres poderes del Estado, buscando brindar mayor legitimidad al nuevo modelo judicial.

“Esta reforma no elimina la preparación técnica ni la exigencia profesional”, afirmó la legisladora, quien sostuvo que el verdadero propósito es abrir el Poder Judicial a la participación ciudadana y eliminar estructuras que históricamente operaron alejadas del escrutinio público. En ese sentido, consideró que la oposición rechaza la reforma porque perdería el control que durante años mantuvo sobre el sistema judicial.

Durante su intervención, Liz Sánchez aseguró que el llamado “humanismo mexicano” impulsado por el actual gobierno federal plantea que las instituciones deben estar al servicio de las personas y no de intereses particulares o grupos de poder. Por ello, defendió que la transformación judicial representa un paso para construir un sistema más humano, transparente y cercano a las necesidades de la población.

Finalmente, la senadora del PT sostuvo que México necesita un Poder Judicial profesional, confiable y con verdadero compromiso social. Señaló que la reforma busca garantizar que la justicia deje de ser un privilegio reservado para unos cuantos y se convierta en un derecho efectivo para todas y todos los mexicanos, fortaleciendo así la confianza ciudadana en las instituciones democráticas del país.