La presidenta de la Cámara de Diputados, Kenia López Rabadán, lanzó un mensaje contundente en torno a la crisis de seguridad y la relación bilateral entre México y Estados Unidos, al advertir que el verdadero enemigo del país no es la cooperación internacional, sino el narcotráfico que continúa arrebatando vidas, destruyendo familias y expandiendo la violencia en distintas regiones del territorio nacional.

Durante una entrevista radiofónica en Coahuila, la legisladora panista sostuvo que el debate de fondo no debe centrarse en discursos de soberanía utilizados con fines políticos, sino en la urgencia de combatir frontalmente a los grupos criminales y detener a quienes dañan al país mediante la producción y distribución de drogas.

López Rabadán afirmó que la destrucción de narcolaboratorios, como el recientemente desmantelado en Chihuahua, representa acciones que salvan vidas y frenan el avance de sustancias que terminan llegando a millones de jóvenes y familias mexicanas. Señaló que, en lugar de cuestionar o desacreditar ese tipo de operativos, el gobierno federal debería concentrarse en fortalecer la coordinación institucional para enfrentar al crimen organizado.

La diputada también criticó lo que calificó como una persecución política contra la gobernadora de Chihuahua, María Eugenia Campos Galván, luego de los intentos impulsados por legisladores oficialistas para promover un juicio político en su contra, procedimiento que finalmente no prosperó. Acusó además que desde distintos espacios políticos y mediáticos se ha emprendido una campaña de ataques contra quienes cumplen con su responsabilidad en materia de seguridad.

En ese contexto, Kenia López Rabadán advirtió que no ayuda al país mantener una confrontación permanente con Estados Unidos, particularmente cuando se trata del principal socio comercial de México y uno de los actores clave en materia de cooperación regional.

“La discusión no debe ser contra Estados Unidos, la discusión debe ser contra los narcotraficantes”, enfatizó la legisladora, al señalar que el tráfico, distribución y consumo de drogas no distingue ideologías, partidos políticos ni regiones, pues sus efectos golpean por igual a las familias mexicanas.

La presidenta de la Cámara de Diputados subrayó que, en el marco del Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC), el gobierno mexicano debe actuar con sensatez y responsabilidad diplomática para evitar tensiones innecesarias que puedan afectar tanto la seguridad como la estabilidad económica del país.

Asimismo, sostuvo que el combate al crimen organizado debe asumirse como una causa nacional y no como una bandera partidista, debido a que las víctimas de la violencia y del narcotráfico pertenecen a todos los sectores sociales.

“Cuando le ofrecen droga a un hijo, no le preguntan de qué partido político es. Cuando desaparecen o asesinan a alguien, tampoco preguntan su ideología”, expresó.

Finalmente, López Rabadán insistió en que México necesita construir coincidencias con Estados Unidos para fortalecer la seguridad y proteger a las familias, en lugar de mantener un discurso de confrontación política que, afirmó, desvía la atención del verdadero problema que enfrenta el país: el crecimiento de la violencia y el poder del narcotráfico.