La generación de conocimiento científico y la formación de profesionistas especializados se han convertido en pilares fundamentales para construir sociedades más sostenibles. Bajo esta premisa, el Laboratorio de Ciencias Ambientales de la Facultad de Planeación Urbana y Regional (FaPUR) de la Universidad Autónoma del Estado de México (UAEMéx) se ha consolidado durante más de 15 años como un espacio estratégico para la investigación, la innovación y la preparación de especialistas capaces de enfrentar los retos ambientales contemporáneos.
Desde su creación, este laboratorio ha impulsado estudios relacionados con residuos sólidos urbanos, movilidad universitaria, calidad de suelos, recursos hídricos y conservación de áreas verdes, generando información valiosa que contribuye tanto al desarrollo académico de la universidad como a la atención de problemáticas ambientales con impacto social.
El coordinador del Laboratorio de Ciencias Ambientales, Gustavo Álvarez Arteaga, explicó que este espacio surgió para responder a las necesidades formativas de las licenciaturas en Ciencias Ambientales y Planificación Territorial, ofreciendo a las y los estudiantes la oportunidad de complementar su aprendizaje teórico mediante prácticas especializadas y proyectos de investigación aplicada.
“Es un área de apoyo donde convergen estudiantes y docentes para desarrollar trabajo colaborativo. Aquí se forman en temas relacionados con aspectos geológicos, gestión de residuos sólidos urbanos, degradación ambiental y análisis de agua”, señaló el académico.
La relevancia de este laboratorio radica no solo en la infraestructura y equipamiento con los que cuenta, sino también en la experiencia práctica que ofrece a las nuevas generaciones de profesionales. A través de diversas actividades, las y los estudiantes participan en procesos de análisis, monitoreo e investigación que les permiten comprender de manera directa los fenómenos ambientales que afectan a las comunidades y los territorios.
Por su parte, la profesora e investigadora de la FaPUR, Claudia Ivett Alanís Ramírez, destacó que uno de los principales aportes del laboratorio consiste en acercar a los estudiantes a problemáticas reales desde las primeras etapas de su formación académica. Mediante prácticas experimentales de química orgánica e inorgánica, las y los jóvenes desarrollan habilidades técnicas y científicas que fortalecen su capacidad para proponer soluciones innovadoras y sustentables.
La investigadora resaltó además la participación de la facultad en la Red de Análisis de Ciclo de Vida y Sostenibilidad, considerada una de las iniciativas más importantes impulsadas desde este espacio universitario. Este proyecto integra esfuerzos de los cuerpos académicos de las facultades de Química, Ingeniería y Planeación Urbana y Regional, además de sumar la colaboración de especialistas nacionales e investigadores de Chile y Colombia.
Gracias a este trabajo multidisciplinario e internacional, la red desarrolla estudios enfocados en temas estratégicos como la gestión de residuos, los sistemas de transporte y el consumo energético, generando información cualitativa y cuantitativa que permite comprender mejor los impactos ambientales asociados a las actividades humanas.
“Dentro de la Red y desde la perspectiva de nuestra facultad, es fundamental estudiar a nivel local temas relacionados con residuos, transporte y consumo eléctrico, con el propósito de generar datos cualitativos y cuantitativos que permitan a los estudiantes identificar problemáticas y proponer soluciones concretas”, afirmó Alanís Ramírez.
Los especialistas coincidieron en que la formación de profesionales ambientales requiere espacios donde la teoría y la práctica se integren de manera efectiva. En este sentido, el Laboratorio de Ciencias Ambientales se ha convertido en un punto de encuentro para la generación de conocimiento científico orientado a la toma de decisiones y al desarrollo sostenible.
Asimismo, destacaron la colaboración permanente con la Dirección de Protección al Ambiente de la UAEMéx, particularmente en el seguimiento de campañas de reforestación y saneamiento de áreas verdes dentro de diversos espacios universitarios. Estas acciones contribuyen a fortalecer la cultura ambiental entre la comunidad estudiantil y promueven una participación activa en el cuidado de los ecosistemas.
Además de la investigación y la formación académica, el laboratorio mantiene un firme compromiso con la divulgación científica. Sus integrantes impulsan estrategias de comunicación que buscan acercar los resultados de sus investigaciones a la sociedad, especialmente a las nuevas generaciones, mediante herramientas digitales como webinars, infografías y plataformas especializadas.
Para los académicos, compartir el conocimiento es una responsabilidad fundamental de las instituciones de educación superior. Consideran que la investigación solo alcanza su verdadero potencial cuando sus resultados son conocidos, comprendidos y aprovechados por la sociedad.
“Lo que no se divulga y no se difunde corre el riesgo de perder el impacto que buscamos generar en la sociedad. Por ello, contamos con herramientas digitales como webinars e infografías que acercan nuestras investigaciones a las y los jóvenes universitarios, fomentando su participación y la construcción de una mayor conciencia ambiental”, concluyeron.

