En el marco de la conmemoración del Día de la Libertad de Expresión, la Universidad Autónoma del Estado de México (UAEMéx) reafirmó su compromiso con la defensa y promoción de este derecho fundamental, considerado uno de los pilares esenciales para el fortalecimiento de las sociedades democráticas, críticas y participativas.

Durante una ceremonia realizada en el Monumento a la Libertad de Expresión, ubicado en la Facultad de Ciencias Políticas y Sociales, autoridades universitarias, académicos, estudiantes y representantes del gremio periodístico reflexionaron sobre la relevancia de garantizar espacios donde prevalezcan el diálogo abierto, la diversidad de ideas y la búsqueda permanente de la verdad.

La directora general de Comunicación Social Universitaria, María Fernanda Valdés Figueroa, encabezó la guardia de honor y destacó que la libertad de expresión constituye una condición indispensable para la transformación social. Señaló que este derecho permite a las personas manifestar libremente sus opiniones, intercambiar conocimientos, cuestionar realidades, construir consensos y ejercer un disenso informado, elementos fundamentales para el desarrollo democrático.

Acompañada por la docente universitaria Graciela Cruz Jiménez, promotora de la construcción del monumento, así como por integrantes de la comunidad universitaria y representantes de medios de comunicación, Valdés Figueroa recordó que esta obra conmemorativa representa un legado impulsado por mujeres comprometidas con la defensa de la palabra libre y el ejercicio responsable del periodismo.

En su mensaje, resaltó el profundo significado simbólico del monumento, al reconocer la participación histórica de las mujeres en la vida pública y en la consolidación de espacios democráticos. Indicó que muchas de ellas enfrentaron obstáculos para hacer escuchar sus voces, pero lograron abrir camino para las nuevas generaciones mediante su participación activa en la construcción del debate público.

“El monumento es una muestra de que la participación del sector femenino fortalece la democracia, enriquece el debate público y amplía los horizontes de la libertad”, expresó la funcionaria universitaria al destacar el aporte de las mujeres en la defensa de los derechos fundamentales y la promoción de sociedades más incluyentes.

Asimismo, Valdés Figueroa señaló que la Transformación Universitaria impulsada por la rectora Martha Patricia Zarza Delgado se encuentra sustentada en principios que privilegian las libertades de pensamiento y expresión como ejes rectores de la vida institucional. Bajo esta visión, afirmó, la misión educativa de la UAEMéx se fortalece a través del respeto a la pluralidad de ideas, el intercambio de conocimientos y la reflexión crítica.

Durante la ceremonia también se reconoció el trabajo de las y los periodistas, cuya labor resulta indispensable para garantizar el derecho de la sociedad a mantenerse informada. La directora general de Comunicación Social Universitaria enfatizó que, en un contexto caracterizado por la sobreabundancia de información y los desafíos que enfrenta la comunicación contemporánea, el periodismo debe sostenerse en la verificación rigurosa de los hechos, la investigación responsable y un firme compromiso ético con la verdad.

Por su parte, Graciela Cruz Jiménez recordó los orígenes del Monumento a la Libertad de Expresión, obra realizada en 1992 por el escultor Ernesto Mallard Arano a iniciativa de integrantes de la entonces Asociación de Profesionales de la Comunicación del Estado de México.

La académica explicó que la escultura simboliza valores fundamentales como la búsqueda de la verdad, el compromiso con el conocimiento y la responsabilidad de expresar ideas con sustento y libertad. En ese sentido, subrayó que la libertad de expresión no puede darse por garantizada, sino que requiere una defensa permanente desde distintos ámbitos de la sociedad.

“Su preservación exige vigilancia constante por parte de las instituciones, de la ciudadanía y de quienes ejercen el periodismo”, señaló Cruz Jiménez, al advertir sobre los riesgos que representan la desinformación, la falta de verificación de contenidos y el debilitamiento de los principios éticos en la generación y difusión de información.

La académica destacó que uno de los principales retos de la actualidad consiste en mantener viva la capacidad de cuestionar, contrastar versiones, analizar contextos y reflexionar de manera crítica sobre la realidad. En su opinión, estos elementos son esenciales para fortalecer la vida democrática y evitar que la sociedad pierda herramientas fundamentales para comprender los acontecimientos que la rodean.

Finalmente, Cruz Jiménez sostuvo que las democracias modernas requieren tanto de periodistas comprometidos con explicar los hechos y acercar la información a la ciudadanía, como de académicas y académicos capaces de estudiar los fenómenos sociales desde perspectivas críticas y fundamentadas.