Estados Unidos confirmó la conclusión de un tercer ataque aéreo consecutivo contra objetivos estratégicos en Irán, como parte de la ofensiva militar que mantiene desde hace cuatro meses en la región. El Comando Central de Estados Unidos (CENTCOM) informó que la operación tuvo una duración aproximada de cinco horas y estuvo dirigida contra instalaciones ubicadas en Bushehr, Chah Bahar, Jask, Konarak, Abu Musa y Bandar Abbas, consideradas puntos clave para la capacidad defensiva y marítima de la República Islámica.
De acuerdo con el mando militar estadounidense, los bombardeos tuvieron como objetivo sistemas de defensa costera, bases de lanzamiento de misiles, infraestructura para operaciones con drones y capacidades navales iraníes. Washington sostuvo que las acciones forman parte de las operaciones destinadas a proteger la navegación comercial internacional y garantizar la seguridad en el estrecho de Ormuz, una de las rutas marítimas más importantes para el comercio mundial de petróleo y gas.
El CENTCOM informó además que más de 50 mil militares estadounidenses permanecen desplegados en Oriente Medio, como parte del reforzamiento de la presencia militar en la región ante el incremento de las tensiones con Teherán. Las autoridades estadounidenses reiteraron que sus operaciones responden a objetivos de seguridad y a la necesidad de preservar la estabilidad en una zona considerada estratégica para la economía global.
Por su parte, el gobierno iraní rechazó la ofensiva militar y advirtió que la presencia e intervención de fuerzas extranjeras en el estrecho de Ormuz y sus alrededores constituye una violación a su soberanía. Teherán aseguró que los ataques no quedarán sin respuesta y reiteró que cualquier acción militar contra su territorio tendrá consecuencias, lo que mantiene elevada la preocupación internacional por el riesgo de una escalada del conflicto con posibles repercusiones para la seguridad regional y los mercados energéticos mundiales.

