Elsa Aguirre murió a los 95 años, luego de una destacada trayectoria en la Época de Oro del cine mexicano. La icónica intérprete era muy disciplinada con el ejercicio y la alimentación, sin beber alcohol ni fumar, además, contaba con los genes de longevidad de su madre, quien vivió hasta los 99 años. No obstante, enfrentó algunos reveses en su salud.

La muerte de Elsa Aguirre fue anunciada en un comunicado de la Asociación Nacional de Intérpretes (ANDI México), donde lamentaron la partida de “una de las actrices más icónicas y emblemáticas de la Época de Oro del cine mexicano”. No se informaron las causas de su fallecimiento.

La actriz acababa de enfrentar la muerte de su hermana Alma Rosa Aguirre, quien murió el 27 de enero de 2025, también a los 95 años. Se casó tres veces, pero solo tuvo un hijo, Hugo Morado, quien perdió la vida a los 30 años en un accidente automovilístico.

La intérprete encargó a su ahijado Hassim Estrada que cumpliera su deseo póstumo: “Mi última voluntad es que cuando me muera, ahí debo estar para que me incineren. Que Hassim se lleve las cenizas y las deje en algún lugar alto, donde estemos más separados de la materia”, dijo a TV Notas a finales de 2025.

En los últimos años, la intérprete de Cuidado con el amor —protagonizada al lado de Pedro Infante— fue vista con un equipo de apoyo de oxígeno.

En 2023, la actriz sufrió una bronconeumonía aguda: “Imagínate, ya a mi edad fue fuerte. Me acuesto y me duermo con el oxígeno”, dijo en ese entonces en Al Rojo Vivo.

Aunque se recuperó, siguió usándolo como apoyo respiratorio. “Me lo puedo quitar un rato, porque no quiero depender de él, pero debo estar como unos 20 minutos; ya dependo un poco más del oxígeno, para mis pulmones y mis bronquios (…) me tengo que cuidar”, agregó en otro encuentro con los medios en 2025.

En septiembre de 2025 detalló a TV Notas que, pese a ello, gozaba de excelente salud. “Yo me encuentro bien, ¿qué te puedo decir? No me canso de dar gracias a Dios (…) Le doy gracias a Dios y me cuido más que nunca ahora (…) Digo yo: ‘cuídate hasta el final’. Nada de que ya no tardo en morirme y ahora sí voy a hacer lo que yo quiera. No señor, hasta el último momento”.

Elsa Aguirre gozó de vitalidad y salud gracias a la disciplina que llevó toda su vida. En una conversación con Matilde Obregón (2024) explicó varios de sus hábitos: siempre se bañaba con agua helada para estimular su circulación y sentirse “como nueva”, lo cual, afirmaba, evitaba que se enfermara con frecuencia.

Además, Elsa Aguirre dejó la carne y los lácteos desde los 33 años, cuando motivada por las enseñanzas de un gurú, cambió radicalmente su estilo de vida: también dejó de fumar, tomar alcohol. La actriz también hacía yoga y meditación.

Aunque al dejar la carne se volvió fanática de los quesos, luego decidió eliminar por completo los lácteos de su dieta, siguiendo el consejo que un gastroenterólogo le había dado años atrás. Este cambio fue clave para su salud, ya que curó un problema crónico de flemas y bronquios que padecía, lo que le permitió incluso retomar clases de canto. En ese entonces aseguró que estaba “mejor que nunca”.

Sin embargo, años atrás, el panorama se le complicó varias veces.