El coordinador del Grupo Parlamentario del PRI en el Senado, Manuel Añorve Baños, acusó que los gobiernos de Morena no han enfrentado con la seriedad que demanda el problema de la trata de personas en México y advirtió que la falta de políticas públicas eficaces ha permitido que este delito continúe afectando a miles de víctimas en el país. Durante su participación en el 5º Congreso Internacional contra la Trata de Personas, celebrado en el Capitolio de Estados Unidos, en Washington D.C., el legislador sostuvo que la actual administración federal ha mostrado omisiones en materia de prevención, atención a víctimas y persecución de las redes criminales dedicadas a este ilícito, considerado por organismos internacionales como una de las principales actividades del crimen organizado a nivel mundial.

Desde el histórico Speaker Nancy Pelosi Caucus Room, Añorve afirmó que la trata de personas representa «la esclavitud moderna» y subrayó que se trata de un delito transnacional que no reconoce fronteras, por lo que requiere una respuesta coordinada entre gobiernos, instituciones y sociedad civil. Lamentó que, en México, las víctimas y los colectivos que buscan justicia continúen sin ser escuchados, mientras persisten los elevados índices de desapariciones y otros delitos vinculados con la explotación de personas. «La trata de personas lastima, destruye familias, mientras el gobierno no enfrenta las causas ni se hace responsable de atender las demandas», expresó ante legisladores estadounidenses, especialistas y representantes de organizaciones internacionales reunidos en el foro.

El senador priista aseguró que, además de la falta de acciones contundentes para combatir este fenómeno, la administración de la Cuarta Transformación ha debilitado instituciones que anteriormente desempeñaban un papel importante en la defensa de los derechos humanos. En ese sentido, señaló que la Comisión Nacional de los Derechos Humanos ha perdido capacidad de actuación y hoy, dijo, se ha convertido en un organismo inoperante que ha dejado de atender con eficacia los reclamos de las víctimas. Añorve también reconoció la labor de mujeres y hombres que denuncian las redes de trata, pese a enfrentar obstáculos en diversas fiscalías estatales, donde —afirmó— muchas veces son ignorados e incluso intimidados por integrantes de organizaciones criminales.

Durante su intervención, el coordinador de los senadores del PRI vinculó el combate a la trata de personas con la relación bilateral entre México y Estados Unidos. Afirmó que la cooperación entre ambos países debe construirse con responsabilidad, coordinación y políticas públicas eficaces, dejando de lado la confrontación política. «La relación con Estados Unidos no se fortalece con ocurrencias ni con pleitos; se fortalece con seriedad, cooperación y una política exterior responsable», sostuvo. En contraste, acusó que Morena ha privilegiado el discurso político sobre la construcción de acuerdos con el principal socio comercial de México, lo que, dijo, termina afectando la generación de inversiones, empleos y condiciones de seguridad.

Añorve Baños hizo un reconocimiento a las autoridades estadounidenses por mantener una estrategia internacional de combate a la trata de personas y llamó a impulsar una gran cruzada de concientización que involucre a gobiernos, organismos internacionales y sociedad civil para prevenir este delito y proteger a las víctimas. Sostuvo que únicamente mediante la cooperación internacional será posible desarticular las organizaciones dedicadas a la explotación sexual, laboral, la mendicidad forzada y otras formas de esclavitud contemporánea que operan en distintos países.

El legislador concluyó reafirmando que desde el Senado de la República continuará promoviendo acciones legislativas y denunciando a quienes participan en estas redes criminales. «No nos vamos a quedar callados; desde el PRI y como legislador seguiré apoyando y denunciando a los tratantes en México», afirmó, al reiterar su compromiso de mantener este tema entre las prioridades de la agenda legislativa y de fortalecer la colaboración internacional para enfrentar uno de los delitos que más vulnera la dignidad y los derechos humanos.