Una maniobra de seguridad hasta ahora mantenida en secreto ha desatado una fuerte polémica en Estados Unidos: el presidente Donald Trump habría abandonado Ankara, Turquía, en un avión militar C-32A después de subir públicamente al antiguo Air Force One, mientras periodistas y parte del personal de la Casa Blanca permanecieron en la aeronave que terminó funcionando como señuelo. De acuerdo con una investigación de The Washington Post, publicada este lunes y retomada por Reuters y The Associated Press, la operación se realizó el 8 de julio, después de la cumbre de la OTAN en Ankara, ante una amenaza creíble de asesinato proveniente de Irán. Trump habría sido trasladado discretamente desde el Boeing 747 hasta el C-32A utilizando un vehículo de catering del aeropuerto, mientras el Air Force One continuó su ruta hacia el Reino Unido con periodistas y funcionarios que desconocían que el presidente ya no se encontraba a bordo. La Casa Blanca había sostenido públicamente que Trump había viajado en el antiguo Air Force One; además, la propia Casa Blanca difundió imágenes y un video de Trump con la prensa a bordo de esa aeronave en la base de Mildenhall, Reino Unido.

El episodio ha abierto un debate que va más allá de la protección presidencial y alcanza la relación entre seguridad nacional, transparencia y libertad de prensa. Periodistas que han acompañado a presidentes estadounidenses en zonas de guerra cuestionaron que la prensa haya sido mantenida involuntariamente dentro de una aeronave utilizada como señuelo, mientras algunos exfuncionarios defendieron al Servicio Secreto al considerar que, frente a una amenaza contra la vida del mandatario, su obligación primordial es garantizar su seguridad. The Washington Post documentó que Bill Clinton realizó una maniobra comparable en Pakistán en 2000, pero con una diferencia sustancial: un reducido grupo de periodistas fue informado previamente, bajo condiciones confidenciales, sobre el engaño y las medidas de seguridad.

La controversia también está vinculada a las dudas surgidas alrededor del nuevo avión donado por Qatar y adaptado para servir temporalmente como Air Force One, que todavía carece de algunos sistemas defensivos del avión presidencial tradicional. Trump había llegado a Turquía en esa aeronave, pero regresó parcialmente en el modelo anterior; en aquel momento explicó públicamente que el cambio obedecía a razones operativas y a la posibilidad de mostrar el nuevo avión a militares estadounidenses en Reino Unido, al tiempo que reconocía que existían amenazas contra él.

Hasta ahora, ni la Casa Blanca, ni el Servicio Secreto ni el Pentágono han confirmado públicamente todos los detalles de la operación revelados por la prensa, por lo que el supuesto uso del Air Force One como señuelo debe atribuirse a las investigaciones periodísticas y no presentarse como una versión oficialmente confirmada.

Fuente oficial: la Casa Blanca mantiene en línea material de la cumbre de la OTAN en Ankara y del traslado de Trump a Reino Unido.