El presidente nacional del Partido Acción Nacional (PAN), Jorge Romero Herrera, afirmó que su partido inició una nueva etapa en Veracruz con el objetivo de fortalecerse rumbo a las elecciones de 2027, y sostuvo que la principal prioridad será recuperar la confianza ciudadana a partir de resultados de gobierno, organización territorial y una mayor apertura para incorporar a ciudadanos a sus filas y candidaturas. Durante una conferencia de prensa en Veracruz, destacó que la nueva dirigencia estatal, encabezada por Ana Ledesma y Joaquín Guzmán, obtuvo prácticamente la unanimidad, lo que, dijo, refleja la decisión del panismo veracruzano de dejar atrás diferencias internas y concentrarse en competir electoralmente. Romero aseguró que el PAN no pretende plantear la próxima elección únicamente como una disputa entre colores partidistas, sino como una comparación entre las distintas formas de gobernar y las condiciones de vida que han generado los gobiernos de cada fuerza política.

El dirigente panista lanzó fuertes críticas contra el gobierno de Morena y particularmente contra la situación de seguridad en Veracruz. Afirmó que durante 2026 se han registrado cerca de 600 homicidios en la entidad, además de señalarla como uno de los estados con mayor incidencia de fosas clandestinas y desapariciones, y sostuvo que Veracruz se ha convertido en un lugar especialmente peligroso para el ejercicio del periodismo. También cuestionó la situación de los servicios de salud, empleo y seguridad carretera, y responsabilizó políticamente al gobierno estatal de no haber logrado mejorar las condiciones de vida de la población. Sobre la gobernadora Rocío Nahle, Romero sostuvo que, desde la perspectiva del PAN, su administración no ha dado resultados satisfactorios y cuestionó que la entidad continúe presentando indicadores negativos en diversos rubros.

Uno de los principales señalamientos de Romero estuvo dirigido contra los nuevos lineamientos relacionados con los derechos de las audiencias, al considerar que podrían convertirse en un mecanismo de censura para medios de comunicación, periodistas y plataformas digitales. El dirigente panista sostuvo que una cosa es distinguir entre información objetiva y opinión, y otra permitir que desde el gobierno se determine qué opiniones pueden difundirse y cuáles deben ser censuradas. Advirtió que el PAN se opondrá a cualquier intento de limitar la libertad de expresión y cuestionó lo que calificó como un doble rasero frente a las declaraciones y opiniones emitidas desde el propio gobierno federal. En ese contexto, afirmó que la elección de 2027 será también una definición entre dos concepciones de país: una en la que los ciudadanos puedan cuestionar a sus gobiernos y otra en la que, según su planteamiento, exista riesgo de mayores restricciones a la libertad de expresión.

Romero también anticipó que el PAN buscará recuperar posiciones electorales por sí mismo, aunque dejó abierta la posibilidad de construir alianzas donde éstas representen una verdadera suma de votos. Explicó que el partido está realizando mediciones estado por estado y municipio por municipio para determinar dónde una coalición puede ser competitiva y dónde, por el contrario, podría provocar pérdida de votos. Rechazó, por ello, que las alianzas deban establecerse de manera automática y aseguró que las decisiones se tomarán con base en estudios electorales y en la opinión de las estructuras locales. Al mismo tiempo, advirtió que el PAN no permitirá que Morena amplíe su presencia política y afirmó que el objetivo central será recuperar espacios en estados y municipios donde la oposición tenga posibilidades reales de triunfo.

Como parte de esa estrategia, el presidente panista anunció la construcción de lo que calificó como el “ejército electoral” más grande en la historia del partido, con representantes y estructuras destinadas a defender los votos durante la jornada electoral. Reconoció que en procesos anteriores el PAN ha perdido posiciones por falta de personas que vigilen y defiendan sus sufragios en las casillas, por lo que aseguró que esta vez se preparan para evitar irregularidades y garantizar la defensa de los resultados. Asimismo, informó que el partido trabaja en la definición anticipada de candidaturas para las 17 gubernaturas y más de 120 municipios considerados prioritarios, mediante un calendario dividido en tres etapas que comenzará a finales de agosto y continuará durante septiembre, octubre y noviembre.

En materia de apertura partidista, Romero destacó que el PAN recibió cerca de 18 mil registros dentro de su nuevo esquema para permitir la participación de ciudadanos que no necesariamente sean militantes, pero que coincidan con los principios fundamentales del partido. Señaló que las primeras definiciones se realizarán en entidades como Baja California Sur, Tlaxcala y Chihuahua, y aseguró que las candidaturas buscarán surgir de mediciones objetivas y no exclusivamente de decisiones de las cúpulas partidistas. También se comprometió a revisar los mecanismos de la aplicación digital del PAN para facilitar la afiliación y participación ciudadana.

Finalmente, Jorge Romero afirmó que el PAN aspira a recuperar en 2027 una representación de tres cifras en la Cámara de Diputados y confió en que los errores y divisiones internas de Morena contribuyan a modificar el escenario electoral. También cuestionó las investigaciones relacionadas con presuntos vínculos de integrantes del entorno de Morena con el llamado huachicol fiscal y exigió que las autoridades investiguen las acusaciones sin importar la filiación política de los involucrados. El dirigente panista aseguró que las pérdidas de militantes y las diferencias internas no detendrán al partido y llamó a sus estructuras a concentrarse en el trabajo territorial: tocar puertas, escuchar a los ciudadanos y demostrar, con resultados de gobierno, que Acción Nacional puede representar una alternativa política rumbo a 2027.