El presidente nacional del PRI, Alejandro Moreno, lanzó una nueva y severa ofensiva contra el gobernador de Sinaloa, Rubén Rocha Moya, a quien acusó de ser un “narco político” respaldado, solapado y protegido por Morena. En un mensaje difundido en su cuenta de X, el dirigente priista cuestionó que Rocha Moya haya retomado el cargo después de permanecer 112 días separado de sus funciones, sin que, a su juicio, haya ofrecido explicaciones convincentes sobre los señalamientos formulados por autoridades de Estados Unidos respecto de sus presuntos vínculos con organizaciones del crimen organizado. Moreno sostuvo que el regreso del mandatario exhibe lo que considera una doble vara de la justicia mexicana: mientras, afirmó, se utiliza todo el aparato institucional contra los opositores, a los integrantes de Morena se les otorga protección política. El priista también rechazó que las conclusiones de la Fiscalía General de la República sean suficientes para cerrar el caso y advirtió que las interrogantes sobre Rocha Moya y su entorno permanecen abiertas.

Moreno endureció aún más su postura al vincular el regreso del gobernador con la crisis de violencia que vive Sinaloa y acusar al gobierno morenista de minimizar la inseguridad que ha golpeado a miles de familias. El dirigente priista también criticó la confrontación política de Morena con Estados Unidos a raíz de las recientes controversias relacionadas con Andy López Beltrán y sostuvo que el discurso de soberanía no puede utilizarse, desde su perspectiva, como escudo para impedir investigaciones o exigir explicaciones. Frente a este escenario, Alejandro Moreno aseguró que el PRI mantendrá su presión política y que no descansará hasta disputar a Morena el control de Sinaloa, con la promesa de impulsar un gobierno orientado a recuperar la seguridad y la tranquilidad. “Las preguntas siguen ahí, el descaro aumenta y las investigaciones quedan en silencio”, afirmó, al advertir que Rocha Moya podrá regresar a su oficina, pero —según su lectura política— lo hará bajo el cuestionamiento de las familias sinaloenses y con cuentas pendientes por aclarar.