El diputado federal del PAN, Federico Döring Casar, lanzó una dura acusación contra la presidenta Claudia Sheinbaum tras el regreso de Rubén Rocha Moya al gobierno de Sinaloa, al considerar que la decisión de permitirle retomar el cargo envía al mundo un mensaje de impunidad frente a los señalamientos que han surgido en torno al mandatario sinaloense. En un mensaje difundido en video, el legislador panista sostuvo que la Presidenta “se quitó la máscara” y la acusó de asumir el papel de protectora política de un gobierno al que, desde su perspectiva, pesan graves cuestionamientos relacionados con el crimen organizado.
Döring centró su crítica en el retorno de Rocha Moya después de los 112 días de licencia que el gobernador solicitó ante el Congreso de Sinaloa y durante los cuales aseguró haberse puesto a disposición de la Fiscalía General de la República para que se investigaran los señalamientos formulados en su contra desde Estados Unidos. El gobernador ha sostenido que es inocente y que la investigación realizada por las autoridades mexicanas no encontró elementos para acreditar su participación en algún delito. Sin embargo, para el panista, la ausencia de una acusación penal en México no puede interpretarse como el cierre definitivo de todas las interrogantes, particularmente cuando permanecen sobre la mesa señalamientos provenientes de autoridades estadounidenses.
Con un discurso particularmente severo, el legislador afirmó que el regreso del gobernador representa, a su juicio, una señal de que en México existiría una relación de tolerancia entre el poder político y grupos criminales. “En México gobiernan los narcos, en México mandan los narcos”, sostuvo Döring, al llevar su crítica más allá del caso sinaloense y convertirlo en un cuestionamiento directo al modelo de gobierno de Morena. El diputado utilizó incluso la expresión “narcos del bienestar” para referirse, de manera acusatoria, a quienes considera beneficiarios de una estructura de poder en la que la lealtad política estaría por encima de la exigencia de rendición de cuentas.
El panista sostuvo que el problema no se limita a la permanencia de Rocha Moya en el cargo, sino al mensaje que, desde su perspectiva, se envía a las víctimas de la violencia y a la comunidad internacional: que las acusaciones contra funcionarios emanados de Morena pueden ser políticamente contenidas mientras no existan investigaciones que lleguen hasta sus últimas consecuencias. Döring cuestionó que, frente a los señalamientos existentes, el gobernador pueda regresar al Palacio de Gobierno de Sinaloa sin que, según su lectura, se hayan despejado completamente todas las dudas sobre posibles vínculos con organizaciones criminales.
La acusación del diputado panista se inscribe además en una ofensiva política de la oposición contra el gobierno de Claudia Sheinbaum, al que responsabiliza de mantener una política de protección hacia figuras de Morena que han sido objeto de cuestionamientos nacionales o internacionales. Döring aseguró que esta situación terminaría por evidenciar un supuesto “maridaje” entre el poder político y el crimen organizado, expresión con la que pretende denunciar una relación que, según él, solamente podrá romperse mediante la participación ciudadana en las urnas.
Finalmente, Federico Döring hizo un llamado a que el caso trascienda la confrontación partidista y sea conocido fuera de México, al insistir en que el regreso de Rocha Moya debe ser observado como un asunto de rendición de cuentas y no únicamente como una decisión administrativa o política. El legislador remató su mensaje con una advertencia electoral: afirmó que, si los ciudadanos consideran que Morena ha permitido o tolerado la impunidad, corresponderá a los electores utilizar el voto para retirar del poder a quienes, desde su perspectiva, “no merecen estar” al frente de las instituciones.

