El presidente nacional del PRI y senador, Alejandro Moreno Cárdenas, afirmó que su partido respeta las decisiones que adopta de manera colegiada el Instituto Nacional Electoral, pero dejó claro que ello no significa renunciar al derecho de cuestionarlas e impugnarlas mediante los mecanismos legales correspondientes. Durante una entrevista en el INE, Moreno sostuvo que el PRI ha recurrido incluso a instancias internacionales en busca de transparencia y equidad, al considerar que en México existen decisiones de la autoridad electoral que deben ser revisadas. El dirigente priista centró su crítica en lo que calificó como un doble rasero del INE, pues, según denunció, mientras a los partidos de oposición se les aplican medidas cautelares, investigaciones y lo que llamó “linchamientos mediáticos”, Morena tendría un margen de tolerancia mucho mayor frente a conductas que, desde su perspectiva, también deberían ser sancionadas.

Moreno señaló particularmente a los llamados “servidores de la Nación”, a quienes acusó de realizar actividades de promoción política a favor de Morena, así como a candidatos y aspirantes de ese partido que, afirmó, utilizan recursos provenientes de gobiernos para posicionarse electoralmente. Cuestionó que ante esas conductas no se observen sanciones con la misma contundencia que se aplican a la oposición y sostuvo que esta disparidad vulnera la equidad de la contienda. “Morena no respeta al INE, pero el INE le permite a Morena”, resumió el dirigente priista, al insistir en que la autoridad electoral debe aplicar las mismas reglas a todos los actores políticos, sin importar partido o posición.

El presidente del PRI también retomó su cuestionamiento a las llamadas “boletas planchadas” y aseguró que durante la elección judicial el propio INE anuló cerca de un millón de boletas, argumento que utilizó para sostener que existen elementos que deben ser investigados y revisados con mayor profundidad. Moreno calificó aquella elección como una “farsa” y un “fraude”, dejando claro que el PRI mantendrá sus impugnaciones y denuncias tanto en México como ante instancias internacionales. En ese sentido, afirmó que si los mecanismos nacionales no ofrecen respuestas satisfactorias, su partido continuará recurriendo a organismos externos para exigir transparencia y justicia electoral.

Finalmente, Alejandro Moreno advirtió que la discusión no se limita a las diferencias entre partidos, sino a la necesidad de preservar la credibilidad de las instituciones electorales. Insistió en que el INE debe actuar con independencia y evitar cualquier percepción de favoritismo hacia Morena, porque —advirtió— la tolerancia selectiva puede terminar debilitando la confianza ciudadana en el árbitro electoral. Para el dirigente priista, la defensa de la democracia exige que las reglas se apliquen sin excepciones, sin privilegios y sin doble rasero, particularmente de cara al proceso electoral de 2027.