En una remontada electoral histórica, Luiz Inácio Lula da Silva (PT) logró este domingo revertir su derrota de la primera vuelta ante Flávio Bolsonaro (PL), imponiéndose categóricamente en el balotaje que le permite así ser relegirse para un inédito cuarta mandato como presidente de Brasil.
El resultado, que había sido proyectado por Datafolha a las 20.46, fue confirmado por el Tribunal Superior Electoral (TSE) a las 21.10. Con el 100% escrutado, Lula se impuso con el 51,79%, equivalentes a 64.256.232 votos, frente al 48,21% del hijo mayor del expresidente Jair Bolsonaro, que obtuvo 59.826.041 votos. En 2022, Lula venció al padre de su rival por 50,9% a 49,1%.
Entre la primera y la segunda vuelta, Lula logró revertir la diferencia de 2,2 millones de votos que Flávio Bolsonaro había obtenido a su favor y ampliar esa ventaja en otros 4,4 millones de votos. Es decir, el presidente consiguió 6,6 millones de votos más en este vuelco. En la primera vuelta del 4 de octubre, el petista obtuvo 53.879.538 votos.
Es la primera vez que un candidato logra una remontada de este tipo en la segunda vuelta desde las primeras elecciones presidenciales directas tras la redemocratización, en 1989. En 2014, Dilma Rousseff (PT) comenzó por detrás de Aécio Neves (PSDB) en las encuestas de la segunda vuelta y resultó ganadora. Sin embargo, ella había quedado en primer lugar en la primera vuelta. En esos comicios, Rousseff ganó el balotaje con el 51,64% frente al 48,36% de Neves.
Además, Lula, con sus más de 64 millones de votos, tiene la mayor votación en la historia del país. El récord anterior pertenecía al propio petista, quien obtuvo 60 millones de votos en las urnas durante la segunda vuelta de 2022. Entre 2022 y 2026, el número de electores aumentó de 156 millones a 158 millones.
Lula lloró en cuanto se confirmó su victoria en la elección, según comentó el columnista de O Globo, Lauro Jardim. El presidente reelecto siguió el escrutinio desde una sala reservada en el hotel Intercontinental de Sao Paulo, acompañado por su esposa Janja, dirigentes del PT, miembros de la campaña y algunos amigos cercanos. En la sala, cerca de 40 personas se abrazaron, mientras se escuchaba un grito al unísono: “Olê, olê, olê, olê, Lula, Lula”, detalló Jardim.
Durante el discurso de la victoria, este domingo en Sao Paulo, Lula agradeció la confianza del pueblo brasileño y destacó que la abstención en la segunda vuelta fue una de las más bajas del país. “Tuvimos el menor número de abstenciones en la historia de este país. Tuvimos el menor número de votos nulos en este país”, dijo.
El presidente también agradeció a los jóvenes que salieron a las calles en defensa de la democracia y a las personas mayores que, aun con limitaciones físicas o de movilidad, acudieron a votar al reconocer la importancia del voto para la democracia.
Lula mencionó la “injerencia” de plataformas digitales en la elección y prometió regulación. “Fue una elección en la que tuvimos que vencer la intromisión proveniente del exterior, a través de plataformas digitales. Vamos a tener que regularlas. No es posible que no seamos conscientes de que el delito en el mundo digital debe tratarse igual que el delito en la vida real. No podemos permitir que empresas monstruosas ganen millones y miles de millones sin pagar ni un solo impuesto en este país, mientras intentan orientar el resultado electoral de la nación”, señaló.
El presidente afirmó que no aceptará que el país sea el “patio trasero” de ninguna otra nación. También agradeció al diputado André Janones y lo llamó “general” tras el éxito del “Ejército de Lula”. “Quiero agradecer a este compañero, Janones, nuestro general, quien desempeñó un papel fundamental en esta campaña para levantar, a diario, por la mañana, por la tarde y por la noche, la moral de nuestra tropa”, dijo.
El vicepresidente Geraldo Alckmin (PSB) también intervino en la conmemoración de la reelección de Lula. Alckmin afirmó que el petista “por segunda vez ha salvado la democracia brasileña” y señaló que el presidente podrá contar con él para trabajar juntos, con sentido de la responsabilidad, y estar a la altura de la confianza depositada por el pueblo brasileño.
Un aliado político de Flávio Bolsonaro le dijo a UOL que el excandidato presidencial estaba “destrozado” con el resultado. Este aliado seguía el escrutinio junto a Flávio en Brasilia, pero abandonó el lugar. Según él, el candidato permanecía en el inmueble, reunido con la cúpula del PL.
Posteriormente, Flávio cuestionó la prórroga de la votación y dijo que pedirá la anulación de la segunda vuelta. El candidato del PL habló por primera vez tras la derrota en la segunda vuelta y cuestionó la decisión del STF de prorrogar la votación, a raíz de episodios que dificultaron la movilidad. La medida se adoptó a pesar de que el propio Flávio también había solicitado la ampliación del horario de votación.
“Lo que debo decir ahora es que es imposible reconocer el resultado de las elecciones, dado el contexto en el que ocurrieron los hechos. Vamos a recurrir a nuestro equipo jurídico y solicitar la anulación del resultado electoral. No voy a aceptar que las reglas del juego hayan sido modificadas en pleno desarrollo del mismo por los amigos de Lula en el Supremo Tribunal Federal”, afirmó.
El profesor de derecho electoral de la Fundação Getulio Vargas, Fernando Neisser, señaló que, dado que la decisión del STF de ampliar el horario de votación llegó cuando algunas urnas ya estaban cerradas, existe la posibilidad de que se solicite la anulación de la votación de la segunda vuelta. “Desde el momento en que se cierra una urna, no hay forma de volver a abrirla”, afirmó a Folha de Sao Paulo.
“Como la decisión (de ampliar el horario) llegó en un momento en el que algunas mesas de votación ya estaban cerradas, mientras que otras permanecían abiertas y con filas, esto implica que existe una disparidad entre las distintas secciones electorales”, añadió. “Habrá que ver cómo se gestiona esto y cómo se refleja en el escrutinio final. Pero, sin duda, abre la puerta a que se solicite la anulación de la segunda vuelta, lo que implicaría su repetición dentro de una o dos semanas”, complementó.

