La Secretaría de Gobernación (Segob) informó que la mayoría de las organizaciones transportistas manifestó su disposición a establecer una mesa de diálogo con el Gobierno de México, con el objetivo de atender sus planteamientos y evitar movilizaciones programadas para este lunes 26 de octubre.

Sin embargo, la dirigencia de la Cámara Nacional del Autotransporte de Carga (CANACAR) no ha aceptado participar en este espacio de interlocución y mantiene vigente su convocatoria para realizar manifestaciones desde temprana hora, una decisión que, de acuerdo con Gobernación, contrasta con la postura asumida por el resto del sector.

La dependencia calificó de inexplicable la negativa de la dirigencia de CANACAR a sumarse al diálogo, particularmente porque otras organizaciones transportistas han optado por la vía institucional para exponer sus demandas y buscar soluciones mediante el entendimiento con las autoridades federales.

En este contexto, Gobernación reconoció a las asociaciones y cámaras integrantes de la CANACAR que se han deslindado de la movilización. Según la dependencia, la mayoría de estas organizaciones ha expresado públicamente su convicción de evitar acciones que perjudiquen a la población y afecten la circulación en las carreteras del país.

Asimismo, la Secretaría hizo un llamado a la dirigencia de la Cámara Nacional del Autotransporte de Carga para que se incorpore a la mesa de diálogo y privilegie los acuerdos antes que las movilizaciones que pudieran generar complicaciones para la ciudadanía, el tránsito vehicular y el traslado de mercancías.

La dependencia advirtió que las posibles afectaciones no solo repercutirían en quienes utilizan las vías de comunicación, sino también en las actividades logísticas y comerciales de los propios industriales, debido a la importancia del transporte de carga para el funcionamiento de las cadenas de suministro.

Gobernación también reconoció la intervención de la directiva de la Confederación de Cámaras Industriales de los Estados Unidos Mexicanos (CONCAMIN), que ha exhortado a CANACAR a sumarse a los esfuerzos para alcanzar acuerdos y encontrar una salida institucional a las inconformidades del sector.

Finalmente, el Gobierno de México reiteró que la mesa de diálogo permanece abierta y que existe disposición para escuchar y atender los planteamientos de las organizaciones transportistas. La administración federal insistió en que el diálogo y los mecanismos institucionales representan la vía adecuada para resolver las diferencias, al tiempo que llamó a evitar acciones que puedan afectar a terceros.