La expansión de la inteligencia artificial representa nuevas oportunidades para el desarrollo educativo, la salud y el acceso al conocimiento de niñas, niños y adolescentes; sin embargo, también implica importantes desafíos relacionados con la privacidad, la protección de datos personales y la prevención de nuevas formas de violencia digital. Ante este panorama, especialistas reunidos en la Universidad Autónoma del Estado de México (UAEMéx) coincidieron en la necesidad de fortalecer la educación y el acompañamiento para garantizar los derechos de las infancias en los entornos tecnológicos.
Durante la conferencia “La IA y los derechos de la infancia y la adolescencia: oportunidades y riesgos”, Vicente Cabedo Mallol, profesor titular de Derecho Constitucional y director de la Cátedra de Infancia y Adolescencia de la Universidad Politécnica de Valencia, España, advirtió que el avance de estas herramientas tecnológicas exige desarrollar estrategias de protección que coloquen en el centro la dignidad y los derechos de las personas menores de edad.
El académico participó en el marco del 2.º Congreso Internacional “Infancias con Referentes de Crianza en Prisión” y el Segundo Simposium “Temáticas de Niñez y Adolescencias en Contextos de Vulnerabilidad”, espacios organizados por la UAEMéx, a través de la Secretaría de Ciencia, en coordinación con el Sistema Nacional de Protección Integral de Niñas, Niños y Adolescentes (SIPINNA Nacional), el Poder Judicial del Estado de México y la Plataforma Niñas, Niños y Adolescentes con Referentes Adultos Privados de Libertad (NNAPES).
En su intervención, Cabedo Mallol explicó que la infancia y la adolescencia se desarrollan en diferentes ámbitos, entre ellos el familiar, educativo, sanitario, comunitario, recreativo y digital, por lo que la protección de sus derechos debe garantizarse en cada uno de estos espacios.
Enfatizó que es necesario superar la visión tradicional que considera a niñas, niños y adolescentes únicamente como sujetos que deben recibir protección, para reconocerlos como personas titulares de derechos, con capacidad para expresar sus opiniones y participar en las decisiones que impactan directamente en sus vidas.
Asimismo, señaló que construir entornos seguros implica mucho más que evitar situaciones de violencia, pues requiere fomentar el respeto, la dignidad, la convivencia democrática y una cultura de buen trato. Para alcanzar este objetivo, destacó la importancia de la corresponsabilidad entre familias, instituciones educativas, autoridades, profesionales, empresas y la propia población infantil y adolescente.
Respecto a la incorporación de la inteligencia artificial en la vida cotidiana, el especialista reconoció que estas herramientas pueden contribuir significativamente al desarrollo de las nuevas generaciones, siempre que su utilización esté acompañada de mecanismos que prevengan afectaciones a su privacidad y al manejo de su información personal.
En este sentido, consideró que prohibir el uso de dispositivos electrónicos, plataformas digitales o redes sociales no constituye una solución suficiente frente a los riesgos tecnológicos. Por el contrario, planteó que la educación, la sensibilización y el acompañamiento son fundamentales para que niñas, niños y adolescentes aprendan a identificar amenazas, proteger sus datos personales y tomar decisiones informadas.
También subrayó la necesidad de preparar a madres, padres de familia, docentes y profesionales que mantienen contacto directo con este sector de la población, a fin de que cuenten con herramientas para orientarles ante los desafíos del mundo digital.
Como parte de esta estrategia, propuso incorporar contenidos relacionados con los derechos de la infancia y la prevención de las violencias en los programas de educación superior de carreras como educación, derecho, salud y comunicación, con el propósito de formar profesionales capaces de responder a las necesidades de protección de las nuevas generaciones.
Durante su exposición, compartió además la experiencia de la Universidad Politécnica de Valencia, donde la Cátedra de Infancia y Adolescencia desarrolla actividades en tres ejes principales: investigación, formación y sensibilización. Entre sus acciones destaca la vinculación del conocimiento universitario con municipios y comunidades, mediante iniciativas dirigidas a familias, profesionales y, especialmente, a niñas, niños y adolescentes.
Los trabajos del 2.º Congreso Internacional y el Segundo Simposium se realizan del 4 al 6 de noviembre de 2026, con la participación de especialistas y representantes de instituciones académicas y judiciales, quienes intercambian experiencias y propuestas para fortalecer la protección integral de los derechos de las infancias y adolescencias, particularmente de quienes enfrentan condiciones de vulnerabilidad.

