La llegada masiva de sargazo a Quintana Roo es una amenaza que necesita acciones inmediatas, porque esa alga está duplicando su volumen en sólo 18 días y si no se actúa de manera coordinadora e integral entre la Federación, el estado y los municipios el país sufrirá las consecuencias.

La senadora Silvia Garza, de la Comisión Especial de Cambio Climático, y la directora del Instituto Nacional de Ecología y Cambio Climático, María Amparo Martínez, alertaron sobre esa situación durante la Mesa de Trabajo “Análisis del fenómeno natural del sargazo y su impacto en la actividad turística de Quintana Roo, propuestas, retos y soluciones”.

Silvia Garza, del Partido Acción Nacional (PAN), dijo que en este momento urge un acuerdo entre las autoridades y los empresarios para entrar a limpiar las zonas invadidas con sargazo y que esa inversión sea deducible para evitar mermas económicas.

Por su parte Porfirio Álvarez Torres, representante de Josefina González, propuesta como próxima secretaria de Medio Ambiente, dijo que las zonas costeras de México requieren un monitoreo estandarizado e investigación permanente para enfrentar este tipo de fenómenos.

María Amparo Martínez recordó que desde hace tres años se ha actuado de manera contundente y precautoria, a través de lineamientos sobre qué no hacer ante la llegada del sargazo.

Explicó que actuar rápidamente ante la tentación que esto representa pérdidas a empresarios y hoteleros “no se puede hacer a costa de matar la gallina de los huevos de oro, no sólo en términos económicos sino ecológicos, pues también se afecta a otro tipo de fauna y animales marinos”.

Agregó que los pronósticos indican que esta temporada será mucho peor, sobre todo a final de año, porque hace 15 años el sargazo se reproducía en 50 días y hoy ya es en menos de la mitad del tiempo, ya sea por la temperatura del agua o la disponibilidad de los frentes.