El Pleno del Senado de la República inició el análisis del sexto y último Informe que guarda la política social del presidente Enrique Peña Nieto.
 
Con una exposición de cinco minutos, los Grupos Parlamentarios presentaron la posición de su bancada y señalaron que las cuentas que entrega el Presidente son insuficientes y no cumplen con las promesas de erradicar la pobreza extrema, alimentaria y rezago educativo, y sólo en algunos rubros se muestran magros avances.
 
El senador Rubén Rocha Moya, de Grupo Parlamentario de Morena, destacó que México, a lo largo de su historia ha tenido múltiples programas asistencialistas y, sin duda, lo más significativo en este renglón han sido los sistemas de salud y educación, con sus grandes instituciones, como es el IMSS e ISSSTE y una amplia red del Sistema Educativo Nacional.
 
Señaló que, a pesar de los avances, los sistemas de salud y educación acusan rezagos significativos en calidad, eficiencia y cobertura. Las políticas neoliberales y la corrupción los han languidecido y hoy la realidad difiere mucho en que la población no cuenta con el derecho efectivo universal a la salud y la educación, por el limitado interés que les han puesto los diferentes gobiernos, situación que impide el desarrollo óptimo del país.
 
La senadora Indira de Jesús Rosales San Román, del Grupo Parlamentario del PAN, señaló que la administración actual queda debiendo a los mexicanos, pues la reducción de la pobreza en 1.9 puntos porcentuales, es un resultado raquítico.
 
Explicó que la política social debe usarse con principios de solidaridad y subsidiariedad y, ejecutarse con honestidad, eficiencia, eficacia, sin perder de vista que su objetivo es combatir la desigualdad social. Además, dijo, se deben generar mecanismos para abatir la desigualdad en términos de la distribución del ingreso, acceso a la alimentación, salud, educación y vivienda, y que todas las personas tengan derecho a una vida digna, plena y feliz.
 
El senador Mario Zamora Gastélum, del Grupo Parlamentario del PRI, señaló que de acuerdo con el Consejo Nacional de Evaluación de la Política de Desarrollo Social (Coneval), entre 2012 y 2016, 2.2 millones de mexicanos salieron de la pobreza extrema y que los seis indicadores de pobreza se encuentran en un mínimo histórico.
 
El Gobierno se caracterizó por ser incluyente, unió a los actores del servicio público, sociedad civil y empresas para fortalecer las acciones para erradicar la pobreza y combatir la desigualdad. Los programas sociales, agregó, fueron transparentes y sin visión clientelar o electorera, “habrá que cuidar mucho eso compañeras y compañeros”, apuntó.
 
Para la senadora Patricia Mercado, de Movimiento Ciudadano, el informe es un epílogo de un periodo controversial, una narración que dibuja un país que difícilmente es el que vive, sienten y padecen millones de mexicanos. Refirió que, entre 2016 y 2018, la pobreza aumentó en 3.9 millones de personas.
 
México, agregó, es un hoy un país con más pobres, con la enorme mayoría de mujeres discriminadas, con salarios estancados, con la movilidad social cancelada y con la desigualdad más extrema desde el porfiriato; así de grave es la herencia luego de décadas de políticas dramáticamente equivocadas
 
Por el Grupo Parlamentario del PRD, la senadora María Leonor Noyola Cervantes consideró que los esfuerzos fueron insuficientes y esta administración perdió la oportunidad que la historia brindaba de alcanzar, o al menos sentar las bases, para la consolidación de un verdadero Estado de bienestar social.
 
Se pronunció a favor de modificar el paradigma que posibilite el paso a una seguridad social para todos. Dijo que la política en esta materia no debe ser asistencialista, pues como la historia lo ha demostrado los programas sociales han sido implementados para la satisfacción de los gobiernos que los desarrollan, antes que apoyar a la población.
 
La senadora Cecilia Pinedo, del Grupo Parlamentario del PT, refirió que en 2008 había 49.5 millones de personas en situación de pobreza, y para 2016 se registraron 53.4 millones, es decir, cuatro millones más.
 
La mayoría de los mexicanos sufren discriminación por motivos socioeconómicos, lo que implica consecuencias graves en el incumplimiento de derechos sociales para casi la mitad de los mexicanos, señaló.
 
La senadora Elvia Marcela Mora Arellano, del Grupo Parlamentario del PES, dijo que México avanza con mayor lentitud en el mejoramiento de la calidad de vida, en comparación con otros países con niveles similares de desarrollo; y los avances en bienestar se distribuyen de manera desigual entre la población.
 
Además, el Gobierno actual, dijo, ha configurado un escenario donde los derechos sociales de la mayoría se encuentran gravemente vulnerados, con mecanismos de exigibilidad y justiciabilidad restringidos o inexistentes.
 
El coordinador del Grupo Parlamentario del PVEM, Raúl Bolaños Cacho Cué, dijo que no se debe desestimar el esfuerzo para reducir la pobreza, se cierra un ciclo en que los esfuerzos se focalizaron en los sectores más vulnerables.
 
Actualmente, 26.8 millones de mexicanos son beneficiarios del programa Prospera, 3 millones más que en 2012; la presente administración culmina con una amplia cobertura para adultos mayores 8 de cada 10 mexicanos son beneficiarios. “Vamos por la ruta correcta, pero también debe haber autocritica, apostémosle a la competitividad y al desarrollo”, sostuvo.
 
El senador sin partido, Emilio Álvarez Icaza, subrayó que “estamos ante un sexenio de fracaso ante el hambre y la pobreza”, pues el programa Cruzada Nacional contra el Hambre no logró eliminar estas condiciones entre la población, la pobreza alimentaria pasó de 23.5 millones a 21.4 millones “estamos lejos del hambre cero”.
 
Es escandaloso que México se encuentre dentro de las 15 economías más importantes del mundo y las familias carezcan de servicios básicos, a pesar de que en 25 años se han implementado políticas de reducción de la pobreza, han fracasado “el Estado está reproduciendo pobreza”, al brindar contratos laborales sin seguridad social, criticó.
 
En una segunda ronda de intervenciones, las senadoras y senadores calificaron como un fracaso la política social implementada en las últimas décadas porque se optó por atender las  consecuencias y no las causas, no obstante México se encuentra en una oportunidad para cambiar el enfoque y medidas de reducir las cifras de rezago.
 
Participaron las senadoras y senadores Eduardo Enrique Murat Hinojosa, del PVEM; Verónica Delgadillo García, de MC; Nuvia Mayorga Maldonado, del PRI; Xóchitl Gálvez Ruiz, del PAN y  Griselda Valencia de la Mora, de Morena.