POR JORGE VELÁZQUEZ
*4 MILLONES VIVEN DE ACTIVIDAD TURÍSTICA
PARA QUIEN CONSIDERE que la consulta a la población sobre si debe o no construirse el Nuevo Aeropuerto Internacional de México (NAIM), es una vacilada, habrá que recordarles que durante su administración del 2000 al 2006 en el gobierno de la Ciudad de México, el ahora presidente electo, Andrés Manuel López Obrador, basó parte de sus acciones en ese referéndum.
Sin embargo, la complejidad del tema con elementos técnicos y económicos que sólo los expertos pueden discernir, podría llevar a resultados ciertos (por ejemplo, la gente no quiere que se construya el NAIM), pero con bases falsas por el desconocimiento de las mayorías sobre el asunto.
Los resultados emitidos por varias de las encuestadoras respaldan la anterior afirmación. Los números van de un lado a otro no sólo por la formulación de las preguntas sino y sobre todo por la pasión, ignorancia, petulancia y conveniencia de los entrevistados, cuyos resultados se tornan no medibles.
Por ejemplo, dice Parametría que en este tema hay un gran consenso entre la gente de querer participar. Siete de cada diez consideran que la decisión de seguir o cancelar la construcción del AICM se debe tomar entre todos a través de una consulta. Sólo dos de cada diez mexicanos dijeron que prefieren que la decisión la tome el gobierno de Andrés Manuel asesorándose de expertos en el tema.
Es importante decir que no hay diferencias significativas entre la población general y los usuarios de los aviones en esta postura. En ambos casos, más personas quieren que la construcción del aeropuerto sea una decisión colectiva sobre una decisión técnica con expertos.
Por supuesto que el enfrentamiento entre el equipo del presidente electo con el de Peña Nieto, empujó el conocimiento del proyecto a tal grado que habitantes de San Mateo Atenco estaban decididos de nueva cuenta a empuñar sus machetes en defensa de la tierra junto a los habitantes de los municipios aledaños a la construcción.
Dice Parametría que el debate público ha generado que más personas se interesen en el tema. Ocho de cada diez entrevistados en agosto de 2018 dijeron saber del nuevo aeropuerto que se está construyendo en la Ciudad de México, hace tres años el porcentaje que sabía del proyecto era de 71%.
No obstante, las dudas sobre sí debe preguntarse en general a la gente saltan por las respuestas encontradas por las encuestadoras.
Por ejemplo, en pregunta básica a la ciudadanía si estaba de acuerdo o en desacuerdo con la construcción del nuevo aeropuerto de la Ciudad de México, las opciones de respuesta fueron dos “de acuerdo” o “en desacuerdo”, además de forma espontánea el entrevistado podía decir que no estaba de acuerdo ni en desacuerdo con la construcción de la obra; no contestar o decir que no sabía qué responder.
Pero veamos los resultados.
La mitad de la población en el país está de acuerdo con la construcción del AICM, mientras que 39 por ciento está en desacuerdo. Otro 6 por ciento no tomó postura en el tema y cinco por ciento dijo no saber. Esta misma pregunta la realizamos en abril de 2018 y podemos ver que en cuatro meses creció siete por ciento las personas que dijeron estar en desacuerdo con la realización del proyecto al pasar de 32% a 39%.
“Sin embargo, cuando preguntamos la opinión de las personas sobre la construcción del AICM en el contexto de la consulta y con opciones diferentes obtuvimos que la mitad de la población dijeron preferir mantener el actual aeropuerto y mejorar y adecuar la base militar de Santa Lucía para que se pueda usar para vuelos comerciales.
Con este diseño de pregunta donde contemplamos diferentes escenarios sólo 19% mencionó que es mejor seguir la construcción del nuevo aeropuerto tal y como se diseñó originalmente y 26% dijo que prefería seguir con la construcción del nuevo aeropuerto, pero reduciendo el costo.  Este es un claro ejemplo de cómo las preguntas juegan un aspecto fundamental en los resultados de las consultas”, anotan las encuestadoras.
La diversidad de posturas y respuestas han llevado a los expertos a repreguntarse si la consulta abierta debe ser el mejor método para tomar decisiones de política pública.
Se la dejamos de tarea, estimado lector.
PICOTAZOS
MUEVAN TODO LO QUE QUIERAN, pero el sueldo-dieta es sagrado. Es la conclusión que salta de los dichos de los coordinadores parlamentarios en la Cámara de Diputados. Se quitaron seguro de gastos médicos mayores, seguro institucional y otros rubros, pero de llamada dieta que asciende a poco más o menos 75 mil pesos al mes, nada de nada. Los legisladores, encabezados por el presidente de la Junta de Coordinación Política, Mario Delgado, se montaron en su macho y dijeron que sí había descuento en las percepciones de los legisladores; para los reporteros, es una falacia.
ULTIMOS DÍAS DE ESTE SEXENIO y por ello el secretario de Turismo, Enrique de la Madrid no pierde oportunidad de refrendar lo obtenido en este sexenio. Ayer, en la sede de la Confederación de Cámaras Nacionales de Comercio, Servicios y Turismo (Concanaco-Servitur), resaltó que durante el 2017 el sector turístico ha tenido uno de sus mejores años, con 41 millones de visitantes, lo que ha llevado a México a ser el sexto país más visitado del mundo. “Y en términos de ingresos México lo ha hecho mejor, porque no solo se trata de cuántos turistas nos visitan, sino cuánto gastan, y en eso somos la quinceava economía, recordando que éramos el lugar 22 hace cinco años”, dijo De la Madrid Cordero, quien destacó que el objetivo del sector y de otros rubros del gobierno federal debe ser la creación de más empleos, dignos y bien remunerados. De la Madrid Cordero recordó que de acuerdo al Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI) ya son 4 millones 100 mil mexicanos los que viven de manera directa del turismo, y según cifras de la Organización Mundial del Turismo (OMT), por cada empleo directo se genera uno y medio indirecto, es por eso que más de 10 millones 100 mil mexicanos viven de manera directa o indirecta de este sector… NOS LEEREMOS LA PRÓXIMA ENTREGA…