Los gobernadores del Partido Acción Nacional negaron pertenecer al Bloque Opositor Ampliado (BOA) denunciado por el presidente Andrés Manuel López Obrador el pasado martes desde su conferencia matutina en Palacio Nacional.

“La verdad es que no pertenecemos a ninguna BOA , simplemente trabajamos, como lo hemos dicho en redes sociales, cada uno de nuestros compañeros gobernadores, por un México, conscientes de que este México tiene retos”, dijo Martín Orozco Sandoval, gobernador de Aguascalientes.

Por ello pidieron desde Dolores Hidalgo, Guanajuato, enfocarse en construir y aportar a la Federación, y no distraerse en temas como este que “no abonan” al país.

En tanto el mandatario de Durango expresó que no participa de forma “personal ni como grupo (GOAN) en esa supuesta lucha contra la Federación o contra el Gobierno Federal”. Al contrario, dijo que están en la disposición de sumar esfuerzos para el bienestar del país.

“Lo que hemos hecho es extenderle la mano al presidente López Obrador para trabajar por México”, añadió Rosas Aispuro

Reunidos en Guanajuato durante una sesión presencial del GOAN, los gobernadores panistas destacaron también la necesidad de evitar que en las próximas semanas la contingencia sanitaria se convierta en una emergencia humanitaria donde emerja la violencia y la ingobernabilidad.

Por su parte gobernador de Querétaro, Francisco Domínguez Servién sostuvo que no han recibido recursos por parte del Gobierno Federal para enfrentar la pandemia del COVID-19.

En tanto, el gobernador de Durango, José Rosas Aispuro, declaró que “el semáforo realmente no ha sido un instrumento que nos ayude a tomar las mejores decisiones en cada una de las entidades”.

Añadió que el semáforo de riesgo COVID-19 “se ha definido, yo lo he comentado, en un escritorio de la Ciudad de México sin considerar lo que realmente está sucediendo en cada entidad”.

En el caso de Durango, explicó que la entidad tiene mayor número de contagios ahora que la calificación del semáforo es naranja, en comparación con la semana pasada que estaba en rojo.

Fuente: La Razón