Las diversas modificaciones a la ley que están afectando al sector eléctrico, no son buenas señales para la inversión y no generan certidumbre en la antesala de la entrada en operación del T-MEC, por lo que la Confederación Patronal de la República Mexicana (Coparmex), hace un llamado a las autoridades a que retiren el incremento de tarifas de transmisión y distribución eléctrica que representan incremento de hasta 800 por ciento.

“Las señales que el actual gobierno está enviando no son las correctas para propiciar mayor inversión en el sector energético. Se está capturando el mercado de forma artificial y no está generando un clima de certidumbre, porque no se está respetando la regulación, especialmente en un momento tan delicado con la entrada del TMEC y la contingencia económica y de salud generada por el COVID-19”, advirtió.

Tras la publicación en el Diario Oficial de la Federación (DOF) de las nuevas tarifas de porteo que se aplicarán a titulares de los contratos de interconexión legados con centrales de generación de energía eléctrica renovables y de cogeneración eficiente, la COPARMEX exhorta a la Comisión Reguladora de Energía (CRE) a retirar el incremento desproporcionado de las tarifas de transmisión y distribución eléctrica y además abrir a consulta pública, en términos de la ley, para conocer las afectaciones que se pueden dar a todos los consumidores de electricidad.

Con base en las tarifas de junio, los costos de alta tensión aumentarán 446 por ciento, las de media en 407 por ciento y las de baja en 775 por ciento, “lo cual representa un duro golpe a las inversiones que ha realizado la Iniciativa Privada en los proyectos de generación de energía eléctrica con fuentes renovables y de cogeneración eficiente”, alerta el organismo en un comunicado.

La Coparmex considera que al aprobar el incremento de tarifas por servicio de transmisión y distribución de energía eléctrica, la CRE busca recuperar el control de las tarifas, pero en la opacidad.

“Es una decisión que nos regresa 30 años donde existía un monopolio en la generación eléctrica que no permitía la competencia y generó electricidad cara y basada en la quema de combustibles fósiles”.

El hecho se suma a otras modificaciones a la ley que están afectando al sector energético, como el cambio de los criterios para el otorgamiento de Certificados de Energías Limpias para que las viejas centrales de generación eléctrica también pudieran vender CELs; el “Acuerdo por el que se emite la Política de Confiabilidad, Seguridad, Continuidad y Calidad en el Sistema Eléctrico Nacional” emitido arbitrariamente por el CENACE que limita el despacho de las energías renovables, la emisión de permisos para nuevas plantas renovables y prohibe la construcción de nuevas centrales en sitios en donde ya existen algunas.

Fuente: El Financiero