La Fiscalía Especial para el caso Ayotzinapa, ha documentado que no solo se trató de un montaje la diligencia realizada en el Río San Juan, en el municipio de Cocula, el 28 de octubre de 2014, ya que el principal testigo Agustín García Reyes, fue obligado a señalar un punto en esa zona, y se descubrió que la agente del Ministerio Público Blanca Alicia “N”, elaboró un acta sobre el hallazgo de las bolsas con fragmentos óseos, mientras ella realizaba su trabajo en la Ciudad de México, con la única intención de “hacer apretar que se había encontrado a los estudiantes” y cerrar el caso, afirmó el fiscal especial Omar Gómez Trejo.

Durante el acto que se lleva a cabo en Palacio Nacional, y que es encabezado por el presidente Andrés Manuel López Obrador, el representante de la Fiscalía General de la República (FGR), informó que se han obtenido 70 órdenes de aprehensión y ya se han cumplimentado 34, entre ellas en contra de agentes de la extinta Policía Federal, militares, policías municipales y estatales, y funcionarios de la entonces Procuraduría General de la República (PGR).

A seis años de la desaparición de 43 normalista de Ayotzinapa, Gómez Trejo, mencionó que en esta administración federal se han realizado 30 acciones de investigación en materia de búsqueda que han abarcado días e incluso meses, pero que en con el avance de los días darán certeza del paradero de los estudiantes.

“Nuestro compromiso es seguir buscando e identificando a cada uno de los estudiantes desaparecidos, la unidad no va a parar y seguiremos buscando con la intención de encontrarlos” dijo el fiscal federal.

Refirió que resultado de las nuevas indagatorias se ha evidenciado que durante el gobierno anterior hubo “inacción para callar la búsqueda y la verdad, esconder las cosas a través de una verdad que no existió, el ocultamiento también se confirma en la judicialización de esas personas y en el encubrimiento de los responsables”

En cuanto tal ex titular de la Agencia de Investigación Criminal, Tomás Zerón de Lucio, señaló que “no actuó solo, funcionarios públicos, agentes del Ministerio Público, integrantes de la Subprocuraduría Especializada en Investigación de Delincuencia Organizada (Seido)” participaron en ello, aunque fueron dejando indicios de cómo se fue ocultando la verdad.

En ese contexto, mencionó que Las pruebas con las que se acusó a la agente del Ministerio Público, Blanca Alicia “N”, se comprobó que se utilizó “la tortura como medio generalizado para la investigación anterior ya que cada una de las personas que fueron presentadas fueron previamente torturados por estos servidores o dieron su autorización para que pasara”.

Asimismo puntualizó que la extinta PGR presentó públicamente videos de interrogatorios en las que se obtuvieron autoinculpaciones como si fuera entrevistas sicológicas, y esas grabaciones no se incorporaron a las indagatorias.

Refirió que “la fiscalía realizará el análisis de huesos encontrados en la Barranca La Carnicería” ya que “alguien dijo que se habían descartado que pertenecieran a los estudiantes, y se hizo con la finalidad de cerrar otras líneas, casarse con una verdad inventada”.

Advirtió: “no estamos cazando brujas, estamos buscando la verdad, estamos investigando para que se rompan los pactos de silencio, estamos convencidos de que la historia que inventaron fue para ocultar la verdad y encubrir a los verdaderos autores”.

Respecto de las órdenes de aprehensión, señaló que se han conseguido 74 mandamientos judiciales y ya se han cumplimentado 34 en contra de policías municipales (de los cuales faltan diez por detener); además otras diez en contra de autores materiales, policías federales, militares, y ex funcionarios de la PGR e integrantes de la delincuencia organizada”.

Destacó que es la primera vez que se vincula a un elemento de la Policía Federal en estos hechos, ya que recientemente se cumplimentó una orden contra del ex agente Victor Manuel N, quien este sábado recibió el auto de vinculación a proceso, ya que él participó en los acontecimientos del Palacio Municipal de Iguala, y omitió ejercer su obligación de custodiar a los jóvenes que posteriormente fueron llevados ante un personaje que ha sido identificado como El Patrón.

Fuente: la jornada