El Centro Federal de Readaptación Social número 2 “Occidente”, mejor conocido como el penal federal de Puente Grande, Jalisco, será cerrado, conforme a un acuerdo dado a conocer este lunes por la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana (SSPC).

El documento, publicado en el Diario Oficial de la Federación, señala que la decisión se tomó ante la necesidad de “generar acciones para la modernización y reingeniería en materia penitenciaria, privilegiando lo establecido en el artículo 18 de nuestra Carta Magna que señala que el sistema penitenciario se organizará sobre la base del respeto a los derechos humanos”.

En mayo pasado, los familiares de algunos presos en dicho penal, entre éstos Mary Sáinz, esposa de Israel Vallarta Cisneros, denunciaron que Puente Grande era un foco de infección del Covid-19, lo que llevó incluso a promover un amparo para que su esposo fuera trasladado al Hospital General de Occidente, en Zoquipan, Jalisco, para su atención médica.

Varios internos murieron por esta enfermedad, entre ellos Moisés Escamilla, alias El Gordon May, ex líder del Cártel de los Zetas en el sureste del país y Enrique Alejandro Pizano Jiménez, quien fuera jefe de escoltas del mismo grupo delictivo.

El propio director del penal, Salvador Almonte Solís, resultó contagiado por la enfermedad, por lo cual se retiró temporalmente, dejando como encargado de despacho al subdirector Alberto Corona Baltazar, quien fue asesinado a balazos el 4 de junio pasado, cuando salía del centro penitenciario y circulaba en la carretera El Salto- Agua Blanca.

El penal de Puente Grande se hizo famoso a nivel internacional cuando, la mañana del 19 de enero de 2001, se fugó de sus instalaciones Joaquín El Chapo, Guzmán Loera, gracias a la complicidad de varios de sus funcionarios. El acuerdo, firmado por el titular de la SSPC, Alfonso Durazo Montaño, señala que “Las personas privadas de la libertad que alberga el Centro Federal de Readaptación Social número 2 “Occidente” serán trasladadas a los centros federales de readaptación social que determine el Comisionado de Prevención y Readaptación Social, quien realizará las acciones y gestiones necesarias para ello, respetando en todo momento sus derechos humanos.”

De hecho, el traslado de reos del penal de Puente Grande comenzó desde el primero de julio pasado, cuando un operativo apoyado con elementos de la Secretaría de Marina (Semar) llevó a varios presos de alta peligrosidad a otra cárcel federal en Tamaulipas.

Entre los trasladados estaba Víctor Hugo Rentería o Iván Cazarín Molina, alias El Tanque, segundo al mando del Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG), acusado, entre otros hechos, de haber derribado un helicóptero militar en mayo de 2019.

El edificio y el predio que ocupa el penal serán desincorporados, y la Dirección General de Administración de Prevención y Readaptación Social deberá realizar “las acciones conducentes para el destino final de los bienes muebles”, señala el acuerdo.

Fuente: la jornada