El activista Adrián LeBarón acudió esta tarde al lugar donde fueron masacrados su hija Rhonita y sus dos nietos, junto a seis personas más en la zona de Bavispe, Sonora, para hacer un llamado al Presidente Andrés Manuel López Obrador, quien visitó la comunidad, para que se haga justicia.

“LeBarón acusó que el caso está atorado en la Fiscalía General de la República (FGR): “Tengo hasta nombre de policías, el caso está atorado en la policía de (Alejandro) Gertz Manero, de los policías que dejó Genaro García Luna y ya es hora, ya es tiempo de que se pongan de acuerdo”.

“El camino al infierno está pavimentado con buenas intenciones (…) Estoy buscando que se pierda el discurso político”, dijo Adrián en entrevista con El Universal.

Además, se realizó una ofrenda floral en el lugar de la masacre y presentaron a los asesinos con estacas metálicas con gorras para evidenciar que no existe la posibilidad de que la masacre se suscitará por confusión.

En lugar de recibir resultados concretos de las investigaciones sobre la masacre, recibió un “regaño” del secretario de Seguridad.

Por su parte el activista Julián LeBaron, sobrino de Adrián LeBarón, dijo que le parece injusto que Alfonso Durazo busque el apoyo del estado para ser líder cuando siendo titular de la Secretaría de Seguridad haya permitido una masacre en el patio trasero de su casa.

Fuente: Sinembargo