Como presidente sí estoy preocupado” por el incremento de casos de Covid-19 en algunos estados, pero no “debemos alarmarnos”, porque a nivel nacional no está aumentado el número de fallecimientos; “no estoy minimizando el problema”, sólo quiero que “nos ubiquemos”, estamos reforzando la atención, aseguró el presidente Andrés Manuel López Obrador.  

En conferencia de prensa, rechazó, una vez más la aplicación de medidas coercitivas y frente al Buen Fin, llamó a los ciudadanos a mantener la sana distancia, “que no haya aglomeraciones, que nos estemos protegiendo. Eso es lo más importante, el aseo personal, la sana distancia; que actuemos con libertad y, al mismo tiempo, seamos responsables”.  

Sostuvo que en los estados donde ha habido un incremento de contagios, “no necesariamente” aumentan las defunciones porque “ya ha mejorado mucho la atención”. Citó que Chihuahua tiene 70, 75 por ciento de su capacidad hospitalaria ocupada y “se está reforzando”. 

“Nuestros médicos han ido perfeccionando la atención a los enfermos y la misma gente ha ido tomando conciencia” y, en caso de tener el padecimiento, “está asistiendo al hospital con anticipación”.  

Afirmó que en Chihuahua “no se puede decir que hay una tendencia a la baja, pero un médico, un especialista dice que, si hay más contagio, es muy probable que aumente el número de fallecimientos”.   

Considerando lo que ocurre en Europa, sostuvo que en los estados mexicanos donde hay incrementos de casos se requiere, para que “la situación no se nos vuelva inmanejable”, actuar con toda responsabilidad. Se necesita estar pendientes, “no confiarnos, seguir llamando a la gente a que nos ayuden”.   

López Obrador mencionó que su mayor preocupación fue al inicio de la pandemia en México, en marzo-abril, porque había constado el abandono en que se encontraba el sector salud, tras un recorrido por 80 hospitales del IMSS Bienestar.  

Manifestó que, para un conservador, utilizar medidas coercitivas sería “mole de olla”, porque “les fascina todo lo que es mano dura, dictadura, la mano blanda, pero con autoridad”.  

Afirmó que con eso no se resuelve el problema. “Expresa un afán autoritario del gobierno, con todo respeto para quienes optan por eso, toque de queda. No es una actitud de confianza hacia la gente, es ponerse por encima, como autoridad, y ver a los ciudadanos como menores de edad, como que no entienden. No, ni en los peores momentos de Europa había esos toques de queda y todas esas medidas”. 

El presidente insistió que el pueblo mexicano es “obediente, responsable, consciente”, y recordó que en la primera etapa de la pandemia respondieron al llamado de guardarse en casa y de cuidar a los adultos mayores, sin medidas coercitivas.  

Así, sostuvo, bajamos “completamente el nivel de la pandemia”, y pudimos levantar todo el sistema de salud, y “vaya que nos dejaron un sistema de salud tirado, con obras inconclusas y salimos adelante”. 

Fuente: la jornada