Cuernavaca, Mor. El nieto del General Emiliano Zapata, Jorge Zapata González, -el mismo que acompañó al presidente del país, Andrés Manuel López Obrador, en la declaración del año 2019 como año del Caudillo del Sur-, declaró que desde que inició el Proyecto Integral Morelos (PIM), que incluye dos termoeléctricas, un acueducto y un gasoducto, nunca estuvieron de acuerdo, y que ahora menos, permitirán que se lleven su agua para que funcione la termoeléctrica en diciembre próximo como lo anunció el presidente Obrador en septiembre pasado.

El líder campesino, aclara entrevistado en el plantón de San Pedro Apatlaco, Ayala, que la negativa de los campesinos, ejidatarios y productores de esta zona oriente del estado de Morelos, en contra este megaproyecto data desde el año 2011, 2012, cuando todavía era un proyecto (el PIM) a finales de la administración del ex gobernador el panista Marco Antonio Adame Castillo y el ex presidente Felipe Calderón, y que continuaron oponiéndose a esta obra durante el sexenio del ex gobernador Graco Ramírez y del ex presidente Enrique Peña Nieto, pero Ramírez y Peña con la fuerza pública impusieron y comenzaron la construcción del PIM de la Comisión Federal de Electricidad (CFE).

En el presidente Andrés Manuel López Obrador confiaron y votaron la mayoría de campesinos de esta parte oriente de Morelos, pero hoy, como Jorge Zapata González, se sienten traicionados, porque les ofreció un cambio en beneficio del pueblo y porque en una de sus visitas de campaña esta entidad, les dijo que apoyaba su lucha, ya que esa obra (el PIM) en tierra de Emiliano Zapara era como poner un basurero en Jerusalén.

Pero, ahora que ya es el presidente del país, el pasado 10 de septiembre anunció el inicio de operaciones de la termoeléctrica de Morelos a finales del año en curso, argumentado que ya se habían resuelto todos los amparos promovidos en contra de la obra (misma que representa una inversión de 20 mil millones de pesos). No obstante, el Frente de Pueblos en Defensa de la Tierra y el Agua de Morelos, Puebla y Tlaxcala, sostienen que hay cuando menos 20 amparos vigentes en contra de este megaproyecto.

Ante el anuncio del presidente del país, según el nieto del general Emiliano Zapata se reforzó el plantón que instalaron desde el año 2016, en las orillas del Río Cuautla en donde falta “como un promedio de 150 metros” por conectar el acueducto a la termoeléctrica de Huexca, municipio de Yecapixtla.

“Un acueducto que no vamos a permitir que se termine por las consecuencias que ello nos va a traer para todos los ejidatarios del municipio de Ayala, aparte que desde un principio nunca estuvimos de acuerdo con esa termoeléctrica, sin embargo al Gobierno en turno le valió y siguieron con su proyecto de construir la termoeléctrica, ahora que ya la tienen terminada y les falta el agua, quieren llevarse arbitrariamente el agua del Río Cuautla, de la cual regamos 32 ejidatarios y 12 pequeñas propiedades, entonces imagínate el daño que nos van a causa como ejidatarios, productores de toda esta zona”.

“Hay un pequeño detalle que ellos no dicen. Tenemos por concesiones, por decreto presidencial desde 1926 dotaciones todos los ejidos y se especifica claramente que toda el agua del Río Cuautla y sus afluentes, incluyendo la planta tratadora pertenecen a los ejidatarios, es una sola agua, así que cómo la van a dividir ellos”, aseguró el líder agrario.

Las declaraciones del presidente de la república provocó también, según Zapata González, que varios ejidatarios, como los de los ejidos de Moyotepec y Tenextepango, los más grandes en cuanto terrenos y dotación de agua, realizaron asambleas y acordaron no desistirse de ninguno de los amparos tramitados contra el Proyecto Integral Morelos, de tal forma que no sea llevada la termoeléctrica en Huexca.

“Unas fueron las promesas de campaña (de Andrés Manuel López Obrador) y ahora otra cosa en la vida real en los hechos que está llevando a cabo el Presidente, la gente sí confió, no nada más la de esta zona ni los campesinos de Ayala, sino a nivel nacional.

“30 millones de votos le dieron el poder para poder llegar a ser el mejor presidente del País, sin embargo por las acciones que ha tomado, que ha efectuado, es el peor presidente y en 2 años que tiene de gobierno lo podemos decir abiertamente, es el peor presidente que ha tenido México”.

“Y la historia de hace 100 años se repite con la traición a mi abuelo el General Emiliano Zapata Salazar, lo traicionó el gobierno en turno que era el Presidente Francisco I Madero, ahora nosotros le dimos el consejo de la duda a este presidente y lo fuimos a elevar cuando fuimos a la Presidencia de la República, pero nunca nos imaginamos en qué forma nos iba a traicionar, sin embargo, como tenía un mes que había ascendido a la presidencia, bueno, le fuimos a desear la mejor de las suerte para que fuera el mejor presidente, no el peor presidente, pero él escogió ese camino. En su futuro él va a tomar las consecuencias y las tiene que recibir tal como le vengan”, recalcó el nieto del Caudillo del Sur.

Arrepentido de haber votado por AMLO en las elecciones del 2012, Jorge Zapata, se consuela solo al decir que el daño ya está hecho, y que ahora lo que les toca a los campesinos morelenses es defender su agua “contra todo lo que venga de aquí en adelante”, porque no descarta que envíen fuerza pública así como actuó Ramírez y Peña para comenzar la construcción de la planta en la comunidad indígena de Huexca.

“Lugares donde ha asentado sus proyectos de muerte la represión va por delante para obligar a la gente a aceptar esos proyectos de muerte”

“Sabemos que eso nos espera también aquí, pero estamos decididos y dispuestos para darle la batalla en el terreno que sea y por si no lo sabe el presidente, que si lo sabe, pero se hace que no lo sabe porque no le conviene, tenemos el apoyo de muchas organizaciones a nivel nacional y ellos saben que el municipio de Ayala, la cuna del General Emiliano Zapata Salazar es algo intocable para cualquier gobierno corrupto y mucho menos para manos extranjeras que vienen a adueñarse del recurso natural como es el agua y no lo vamos a permitir”.

La negativa a que se instale y funcione aquí en Morelos el PIM, agregó Zapata, es porque contaminaría todo el estado, “porque no nada más es problema de ejidatarios, sino es del pueblo en general, porque la contaminación que va a generar no la va a respirar nada más el ejidatario, la vamos a respirar todos.

“Entonces este es un problema general y lo que diga la mayoría yo voy a acatar lo que diga el pueblo, no lo que diga un Presidente”, recalcó Zapata González.

Ni la termoeléctrica, ni el acueducto, menos el gasoducto, que pasa cerca del volcán Popocatépetl, “cuentan con el consentimiento de nuestra gente, claro que si viene y nos barren a todos como están acostumbrados, bueno, es otro cantar; pero directamente por consentimiento de nosotros los productores, los campesinos, ejidatarios, no, es un no rotundo a esa termoeléctrica”, subrayó el nieto del general Emiliano Zapata al recordar que desde que se comenzó hablar de ese PIM para Morelos (en el 2011 y principios del 2012), ellos, los campesinos morelenses les dijeron que aquí no había agua para uso industrial( hay sólo para producción de alimentos y uso doméstico), y que desde un principio se la llevaran para otro estado en donde si haya suficiente agua para ese megaproyecto.

El agua del río Cuautla la usan los campesinos para sembrar sus cultivos y cosechar sus granos, frutas y hortalizas con las que alimentan a sus familias.

Fuente: La Jornada