La nueva inundación que se dio en Tabasco sí fue porque llovió de más y no por un mal manejo de la presa Peñitas, aclaró el Presidente Andrés Manuel López Obrador en conferencia de prensa.

Lo anterior, luego de que ayer el gobernador de Tabasco, Adan Augusto López, acusó directamente al director general de la Comisión Federal de Electricidad, Manuel Bartlett, de hacer un manejo irresponsable, y propiciar la inundación en Malpaso, Chicoasén y Angostura.

“En la primera ocasión pudo haber un error de cálculo (de la CFE), pudieron haber desfogado menos, se desfogó la primera vez y causó inundación en la parte baja de Tabasco. Fuimos allá y acordamos que se iba a tener más cuidado, y se logró un desfogue menor, la mitad; sin embargo, ahora, con este fenómeno natural, llovió más abajo de la presa y en ríos que no tienen control, el río de la Sierra y se construyeron en los últimos años bordos, pero Tabasco es una planicie, llovió mucho y quedó el agua estancada, que es lo que quedó ahora.

“Tuvimos una videollamada con el gobernador, con la coordinadora de Protección Civil, está actuando la Secretaría de Marina, se está bombeando agua para bajar las inundaciones en colonias. Se tienen 70 albergues, hay como 15 mil viviendas en el agua, hay colonias donde está el agua hasta dos metros. También se ha cometido el error -por la corrupción- de construir en lugares bajos”.

El mandatario indicó que hasta el reporte que le entregaron en la madrugada ya está lloviendo menos, hay menos desfogue de la presa y se sigue actuando.

Además, dijo entender al gobernador, pues finalmente él es el que está padeciendo la inundación y resolviendo el daño.

Fuente: 24 horas