En Tabasco ya dejó de llover, pero la precipitación que hubo fue histórica y no se había presentado así en los últimos 50 años. Lo que llovió en uno o dos días es el equivalente a lo de un año de un estado del norte del país y se prevé que en los próximos días el agua estancada comience a descender, sostuvo el presidente Andrés Manuel López Obrador. 

En Tabasco, Chiapas y Veracruz hay en total 184 mil afectados por las inundaciones y 27 fallecidos. Por estados, en Tabasco hay cinco personas fallecidas, 148 mil afectados, 35 mil viviendas inundadas, 13 municipios tienen afectación severa, pero Centro, Macuspana y Tlacoltalpa son los más afectados. En Chiapas hay 16 mil afectados, dos personas fallecidas y 19 mil viviendas inundadas. En Veracruz las afectaciones son en 15 municipios, 20 mil afectados y dos mil viviendas inundadas, detalló en la conferencia de prensa matutina en Palacio Nacional, la Coordinadora Nacional de Protección Civil, Laura Velázquez. 

López Obrador explicó que ahora a la presa Peñitas, en Tabasco, ingresan alrededor de mil metros cúbicos por segundo, de 3 mil 500 a mil metros cúbicos por segundo que entraban el sábado por la mañana. 

Sostuvo que Tabasco es una planicie, todo lo que llueve en la sierra baja y hay zonas que están por debajo del nivel del mar, “son como ollas, toda esa agua que fue mucha, inunda y tarda en salir al mar”. 

Señaló que preocupó mucho la situación del sábado en la madrugada porque se llenó por completo la presa Peñitas y fueron 3 mil 500 metros cúbicos por segundo a las 6 de la mañana, “esto me llevó a tomar la decisión de trasladarme al estado. Se tenía que desfogar la presa y toda esa agua iba a causar muchos daños, había que tomar la decisión de soltar agua porque se tenía el riesgo de que la presa se reventara”. 

Detalló que los técnicos de Conagua hicieron buenos cálculos y se decidió extraer hasta 2 mil 500 metros cúbicos por segundo para bajar el llenado de la presa, aunque se acordó que se hiciera de manera gradual, se avisara a la población río abajo para que buscaran refugio y albergues. 

Afortunadamente sólo se llegó a extraer 2 mil 100 metros cúbicos por dos horas y empezó a bajar la precipitación, indicó. En apoyo a la población se aplica el plan DN3, el plan Marina, allá está el secretario de Bienestar, Javier May, y participan la Coordinación Nacional de Protección Civil, la Conagua, Pemex y la CFE. 

Agregó que lo más importante es cuidar que no se pierdan vidas humanas, lo material se repone. Dijo que en Chiapas, hay desbordamiento de ríos en la parte alta, sobre todo hay derrumbes y en Veracruz en las partes bajas hay inundación. 

Por su parte, Laura Velázquez explicó que los estados más afectados son Chiapas, Tabasco, Veracruz y Quintana Roo. Precisó que 2020 es el segundo año más lluvioso históricamente con una precipitación acumulada de 2 mil 830 litros por metros cuadrado, 128 menos que el registro de 1970. Apuntó que de noviembre a la fecha ha llovido 41 por ciento más que el promedio. Dijo que el pronóstico es que habrá diez días sin lluvia lo cual permitirá trabajar para apoyar a la población y “la emergencia no ha cedido”.

El Presidente también anunció que para evitar más inundaciones en Tabasco se buscará una solución de fondo para los cual se establecerán cuatro medidas que son desazolvar los ríos, controlar las cuatro presas que hay en la entidad, un programa de desarrollo urbano y el bienestar de las personas.

Explicó que van años sin programas de desazolve de ríos y se van a comprar dragas para ampliar los cauces, ya que hay tapones que impiden que el agua salga, el principal es en la desembocadura del Usumacinta, y la Secretaría de Marina se hará cargo.

Dijo que se hará control de las cuatro presas, ya que la política neoliberal llevó a que en lugar de que turbinaran permanentemente sólo lo hacen cuando hay más demanda de energía y por eso los vasos de las presas están llenos, “debería evitarse que estén llenos los embalses, sobre todo de septiembre a noviembre”. De va a tener un control para que se ponga por delante la protección de las personas y las presas generen energía todo el tiempo, “esto es porque se da prioridad en el despacho de energía a las empresas privadas”.

También habrá un programa de desarrollo urbano de vivienda y el cuarto punto es el bienestar de la gente. Aseguró que no volverán a suceder estas inundaciones y “la tormenta Eta nos agarró ya iniciado el plan”.

Fuente: La Jornada