Las remesas dirigidas a México desde el exterior, registraron un crecimiento de 11.44% anual en 2020 y alcanzaron un saldo acumulado histórico de 40,606 millones de dólares 2020, informó el Banco de México.

Se trata del mayor flujo acumulado para un periodo similar que de acuerdo con el economista para América Latina de Goldman Sachs, Alberto Ramos es resultado de “las generosas transferencias fiscales de apoyo a los salarios-ingresos en Estados Unidos, así como al competitivo diferencial cambiario y la percepción de un deterioro de las condiciones de las familias de origen en México ante la contracción económica y pérdida de empleo.”

Los datos oficiales del Banco de México muestran que el 98.9% de los envíos de remesas que llegaron a México en los citados 12 meses entraron mediante transferencias electrónicas. Es decir, remesas por un valor de 40,166 millones de dólares fueron enviados con transferencias electrónicas el año pasado.

Transferencias electrónicas que de acuerdo con el Gerente de Estadísticas Económicas en el Centro de Estudios Monetarios Latinoamericanos (CEMLA), Jesús Cervantes, son enviadas en pesos mexicanos, pues el trabajador que las origina en Estados Unidos cambia de forma electrónica los dólares que va a enviar por pesos mexicanos, y es en la moneda local, como lo recibe el destinatario.

Por eso se tiene la certeza que cuando se presenta una fuerte depreciación del peso, los mexicanos desplazados hacen un mayor esfuerzo para incrementar el monto de su envío.

La información detallada del Banco de México muestra que durante 2020, sólo el 0.6% de los llamados “migradólares” ingresaron en efectivo y en especie, lo que significa que los 1.8 millones de hogares que cuentan con estos ingresos, recibieron 276 millones de dólares en efectivo y especie.

Fuente: El Economista – Yolanda Morales