El presidente de la Mesa Directiva, Eduardo Ramírez, llamó a aprovechar la oportunidad que, el Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC), representa para que las pequeñas y medianas empresas se conviertan en el motor de la reactivación económica en el país.

Desde el Senado de la República, aseguró, tenemos la disposición para trabajar, junto con los sectores público, privado y social, en la construcción de instrumentos que promuevan un desarrollo con justicia y equidad, así como encontrar soluciones que hagan frente al reto que representa la reactivación económica.

El senador participó, a distancia, en la presentación del informe “De la informalidad a la competitividad. Políticas públicas para un ecosistema, donde las Pymes crezcan y se desarrollen” de la U.S.-Mexico Foundation, IMCO, y QuickBooks.

Ahí, destacó la importancia de propiciar que estos establecimientos aprovechen los tratados comerciales para impulsar sus negocios y establecer relaciones con socios en el extranjero.

Ello, explicó, les permitiría generar más empleos, mejores condiciones salariales y mayor calidad de vida para las y los mexicanos. “Las Pymes representan una posibilidad esencial para reactivar la economía, que resultó muy afectada por la pandemia”, agregó.

Indicó que la mejor vía para mantener los millones de empleos que generan es aumentar la productividad, a través de la incorporación de la tecnología y aprovechando todas las herramientas que aporta el T-MEC.

Las Pymes representan una importante palanca de desarrollo. Su participación es fundamental, por lo que es indispensable crear un ambiente propicio para su crecimiento, no sólo en el mercado nacional, sino en su vinculación con los mercados internacionales, puntualizó.

En tanto, la presidenta de la Comisión Especial de Seguimiento a la Implementación del Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC), Claudia Ruiz Massieu Salinas, manifestó que, ante el actual contexto de crisis económica, es fundamental que se trabaje en mejorar las políticas públicas dirigidas a este sector.

Subrayó que no es exagerado afirmar que las pequeñas y medianas empresas son, hoy en día, el principal motor de la competitividad y desarrollo económico de México. Refirió que el censo económico de 2019 dio a conocer que en el país hay 234 mil 247 establecimientos correspondientes a Pymes y concentran una tercera parte de los empleos.

Claudia Ruiz Massieu recordó que los acuerdos comerciales de nueva generación, como el T-MEC, contienen capítulos con disposiciones para potenciar el desarrollo de las Pymes, incorporarlas en las cadenas de valor globales e incrementar su participación en los flujos de comercio.

Sin embargo, los tratados comerciales sólo podrán generar beneficios concretos si van acompañados de políticas públicas destinadas a detonar su potencial económico, especialmente en áreas estratégicas, como el sector energético, comercio digital o la industria manufacturera.

A su vez, Enrique Perret, director de la U.S-México Foundation, coincidió en que no habrá reactivación económica, si no se apoya a estas empresas, desde todos los ámbitos, para hacerlas más eficientes y productivas.

La relación trilateral da una ventana de oportunidad, tanto en materia de tecnología y de digitalización, como en muchas áreas para que las Pymes en México puedan insertarse “en esa globalidad que las llevará a una mayor eficiencia y productividad”, expresó.

Oscar Ocampo, coordinador de Energía y Comercio Exterior de IMCO, expuso que los censos económicos del INEGI demuestran que son pocas las pequeñas empresas que logran transitar a grandes compañías, debido a los obstáculos regulatorios que existen y a la falta de digitalización de sus servicios.

De ahí, que propuso bajar el costo de la formalidad, reducir impuestos, fortalecer el imperio de la ley, utilizar tecnologías, aprovechar los tratados internacionales e incentivar el tránsito hacia la transformación digital.

En su oportunidad, Marilú Páez, mánager en QuickBooks México, mencionó que más de un millón de empresas han tenido que cerrar, debido a la pandemia. Sin embargo, hay una ventana de oportunidad para formular alternativas de apoyo, como la digitalización de este sector de negocios, para convertirlo en motor para la reactivación económica del país.

El senador Alejandro Armenta Mier, presidente de la Comisión de Hacienda y Crédito Público, anunció que, en la preparación de los criterios de política económica para la Ley de Ingresos del próximo año, se escucharán los planteamientos de los representantes de los sectores productivos y de las pymes.

La senadora del PAN, Gina Andrea Cruz Blackledge expresó que ante el difícil panorama al que se enfrentan las micro, pequeñas y medianas empresas, es urgente que se modifique el régimen fiscal y se les otorguen créditos flexibles, ya que, de las 4.9 millones de Pymes que había en 2019, “apenas sobrevivieron” 3.85 millones.

En tanto, el senador del PVEM, Israel Zamora Guzmán, dijo que es fundamental implementar un plan de trabajo conjunto, en el que se establezcan metas a corto, mediano y largo plazo, con el objetivo de agilizar procedimientos administrativos, ajustes a la política fiscal y al sistema tributario, para crear un ambiente favorable para el desarrollo de las Pymes.

En el mismo sentido, el senador por Movimiento Ciudadano, Luis David Ortíz Salinas, destacó la importancia de incentivar a todas las Pymes, a efecto de reactivar la economía de México. “Todos los países implementaron programas para apoyar a las empresas y aquí se les están subiendo los impuestos”.

Del PRD, el senador Miguel Ángel Mancera consideró que una reducción del Impuesto Sobre Nómina en los estados “es algo que no va a suceder”, por lo que sugirió analizar otro tipo de incentivos para estos negocios.