Rescatar los océanos ante los efectos del cambio climático y promover la prosperidad de las comunidades que dependen de los recursos oceánicos, son algunas de las metas que comparten los 14 países que forman parte del Panel de Alto Nivel para una Economía Oceánica Sostenible (High Level Panel for a Sustainable Ocean Economy, HLP).

Este panel surgió en 2018 y está integrado por México y los gobiernos de Australia, Canadá, Chile, Fiyi, Ghana, Indonesia, Jamaica, Japón, Kenia, Namibia, Noruega, Palaos y Portugal, estos países representan casi el 40 por ciento de las costas y el 30 por ciento de las Zonas Económicas Exclusivas a nivel mundial.

El principal compromiso del panel consiste en el manejo integrado del 100 por ciento de las áreas oceánicas bajo jurisdicción nacional para 2025, guiados por Planes Oceánicos Sostenibles (POS), además impulsa diversas acciones para alcanzar los Objetivos de Desarrollo Sostenible de la Agenda 2030, sostenidos por la Organización de las Naciones Unidas (ONU).

Fue en diciembre del año pasado, cuando este conjunto de naciones presentó a nivel global la nueva agenda de acción oceánica que se manifiesta en dos documentos: “Transformaciones para una economía oceánica sostenible: una visión para la protección, la producción y la prosperidad” y el Reporte Final, “Soluciones oceánicas que benefician a las personas, a la naturaleza y a la economía”.

Ambos documentos integran las principales recomendaciones para transitar a una economía oceánica sostenible y sintetizan lo último en conocimiento, ciencia disponible y comprensión global de la situación del océano para alinear el desarrollo económico con la protección del capital natural vital del océano.

ONG´s y pesca sostenible en México

Entre los ejes principales que impulsan las estrategias establecidas por el panel de Alto Nivel para una Economía Oceánica Sostenible, destacan los retos que suponen el aprovechamiento de los recursos marinos mediante la adopción de modelos de manejo pesquero sostenible y resiliente al cambio climático, como lo es fomentar una pesca sostenible.

Si se considera que alrededor de la mitad de la población del mundo se alimenta con productos del mar y un 10 por ciento depende de la pesca para subsistir, fortalecer estas prácticas en el sector de las pesquerías, también forma parte de acciones integrales para lograr cumplir los objetivos que impulsa el Panel.

Tan solo en México, al menos dos millones de personas dependen directa o indirectamente de la actividad pesquera, por lo que, resulta fundamental que se articulen los esfuerzos hacia este sector.

Vinculado a estas acciones, Environmental Defense Fund de México (EDF de México), presentó a inicios del mes pasado el reporte: “Lecciones de una pandemia”, elaborado conjuntamente con Impacto Colectivo por la Pesca y la Acuacultura Mexicanas (ICPMX).

El informe, expone una visión de los desafíos que enfrenta el sector pesquero, y reúne experiencias y reflexiones que provienen de varios ámbitos: productoras y productores, organizaciones pesqueras, sector empresarial, academia y organizaciones de la sociedad civil.

Dividido en dos partes, el documento dedica la primera parte a reflexionar sobre las lecciones de las diversas historias, mientras que el resto es una colección de ocho casos de la cadena de suministro del sector pesquero y quince ensayos escritos por personas con un espectro amplio de perspectivas, acerca de aspectos clave para la resiliencia en la pesca.

Comunidad y Biodiversidad, A.C. (COBI) y Causa Natura, son otros organismos que también impulsan estrategias para solucionar la crisis climática que afecta la vida de los océanos y a las comunidades costeras que viven de la pesca, todo ello para unir esfuerzos y desde México, fortalecer lo establecido por el Panel.