La campaña mediática contra el gobierno está armonizada y orquestada, desde el sector conservador integrado por empresarios, políticos, intelectuales orgánicos, medios de comunicación, y “tengo derecho a manifestarme, es mi derecho, en la conferencia mañanera, porque si no imaginen sería un golpe de estado técnico.”

Así reaccionó el presidente Andrés Manuel López Obrador a la pregunta sobre la probabilidad de que el INE solicite borrar de las redes sociales sus conferencias de prensa, por considerar sus contenidos de carácter electoral.

En el Salón Tesorería de Palacio Nacional se abundó en la crítica a la andanada que día a día, hora tras hora, desde la mayoría de los medios de comunicación se le endilga, y se pronunció respecto a la determinación del INE, la víspera:

“Si no tuviéramos esta oportunidad, sería lo de antes, un retroceso, ojalá no los saquen (los contenidos de sus ruedas de prensa), sería autoritario, dictatorial.

“Son muchos -los que participan en la estrategia mediática contra él y su gobierno-, ni siquiera hay equidad, cuántos periódicos toman en cuenta nuestros argumentos, hagan un ejercicio -se dirigió a los asistentes a su exposición diaria- y hagan un análisis de contenido, ¿Cuántos artículos a favor? ¿Cuántos en contra? Antes se dedicaban a prenderle incienso al presidente, ¡y a callar!”

En medio de la veda electoral de nueva cuenta fue cuestionado con preguntas, en busca de que se pronunciara en ese sentido. Reporteros de medios nacionales, así como representantes de redes sociales en particular de Sonora que son pagados y mantenidos en la Ciudad de México para asistir a diario a las ruedas de prensa pretendieron que se manifestara en el terreno político electoral.

Con la habilidad que le caracteriza, López Obrador abordó el asunto: “ayúdenme no me pregunten cosas que sean comprometedoras porque si me preguntan les tengo que contestar, porque si no van a decir: ‘para que sirve la mañanera’. Sí hablaré sobre democracia, sí de que la gente participe, sí en contra del fraude electoral, sí de que no intervenga del gobierno, sí de democracia”, repuso.

Recordó que la campaña promovida por lo que da por llamar el partido conservador, que engloba al status quo que se benefició en el régimen del PRI y del PAN, con sus empresarios encabezados por Claudio X González, los medios de comunicación afines a los intereses de ese sector, sus columnistas y los “Intelectuales orgánicos” pretenden arrebatar el control de la Cámara de Diputados al actual bloque (compuesto de Morena y el PT, junto a sus satélites del PES y del PVEM).

“Quisieran manejar el presupuesto, pero la gente tiene que saber que la facultad exclusiva de la Cámara de Diputados es aprobar el presupuesto, la disputa es por el presupuesto, ellos quieren manejar el presupuesto como se hacía antes, cuando se repartían los moches. También había moches para las organizaciones no gubernamentales (ONGs) al pueblo no le llegaba nada, solo repetían migajas. Eso es lo que está en cuestión, porque antes en la Cámara mantuvieron los privilegios y la impunidad.”

Así, adujo el tabasqueño “lo que quieren en pararnos, detenernos”, bajo la idea de arrebatar el Congreso o quedarse sin país.

Por ello, advirtió, los conservadores a quienes se cortaron privilegios, “¡están afectando a la institución presidencial! No me puedo quedar callado, son todos los días, un día si y el otro también. Nunca se había atacado a un presidente (desde Francisco I Madero) como ahora, nunca. Por eso tengo que informar a la gente.

“Y cuando la gente diga que ya no esté, me voy; llegué aquí no para detentar el poder, llegué para transformar. Si el pueblo dice no, a Palenque, Chiapas. No estoy acomplejado, no es la parafernalia lo que me mueve, estoy porque no haya la monstruosa desigualdad, no quiero un país que esté en manos de unos pocos”.

Fuente: La Jornada