En la inauguración de la Semana de la Seguridad Social 2021, senadores y funcionarios destacaron la trascendencia de las recientes reformas sobre pensiones y outsourcing, y reconocieron que aún hay cambios pendientes para combatir el rezago en esta materia.

El presidente de la Junta de Coordinación Política, Ricardo Monreal Ávila, quien inauguró el evento, comentó que la reforma al sistema de pensiones de 1997 no cumplió las expectativas y generó un problema severo, pues los pensionados se retiran con apenas 20 o 30 por ciento de sus ingresos, lo que es “algo muy delicado”.

Refirió que la reciente reforma en esta materia, aprobada por el Congreso de la Unión, intenta atenuar dicho problema, pero no lo resuelve de fondo.

“Aún no está resuelto, es apenas el inicio, porque cada gobierno venía pateando el bote y no resolvían este asunto. Es ahora, donde se ha enfrentado con una serie de medidas y reformas que intentan atenuar, pero no resuelve de fondo el problema de las pensiones”, apuntó.

El senador consideró que las posibles soluciones se tienen que profundizar en los próximos años.

La presidenta de la Comisión de Seguridad Social, Gricelda Valencia de la Mora, manifestó que, con la emergencia sanitaria, cobra mayor vigencia la aspiración nacional y regional de rescatar el enfoque humanista de la seguridad social, que coloque en el centro a los ciudadanos, como personas con necesidades básicas que satisfacer.

Destacó los cambios legislativos que se han aprobado en los últimos meses en materia de pensiones y outsourcing; sin embargo, dijo que se tiene que avanzar hacia futuras e inmediatas reformas que amplíen la cobertura de la seguridad social, a fin de extender los beneficios de ésta a los grupos más vulnerables.

Señaló que hay cambios pendientes para abatir importantes rezagos, como el cálculo de pensiones y jubilaciones con base al salario mínimo, la incorporación de los jornaleros y trabajadores agrícolas al régimen obligatorio del Seguro Social y la regulación del sistema nacional de cuidados, además de unificar los sistemas de protección social.

Zoé Robledo Aburto, director general del Instituto Mexicano del Seguro Social, dijo que la incorporación de los trabajadores independientes a la seguridad social es uno de los grandes retos que se enfrentan en México en materia laboral, lo que se traduce en 12.1 millones de personas, cerca de 23 por ciento de la población ocupada.

Ante este escenario, recordó que el IMSS aprobó las reglas de una prueba piloto de incorporación de este sector, mismo que se aspira a que se convierta en una reforma de ley, toda vez que contempla a quienes ejercen alguna actividad productiva por su cuenta como jornaleros agrícolas, periodistas, trabajadores de cultura, entre otros, “que a los ojos del Instituto son informales”.

Opinó que otro elemento que también se debe discutir, en el nuevo modelo de la Ley de Pensiones, son los traspasos de una Afore a otra, pues esta actividad genera un grave problema económico, donde no gana el trabajador, sino los comisionistas o intermediarios. Se les paga a ellos, pero están fuera de toda norma, advirtió el funcionario.

En tanto, Félix Federico Palma Valdés, subprocurador Fiscal de Amparos de la Secretaria de Hacienda, enfatizó la necesidad de integrar a más personas al sector formal pues, en 2019, sólo cuatro de cada 10 mexicanos en edad de trabajar se encontraban inscritos a una instancia de seguridad social, lo que se traduce en ciudadanía sin respaldo en materia de salud o económica.

Ante este escenario, consideró urgente evaluar el marco legal e impulsar mecanismos de desarrollo laboral, a fin de alcanzar condiciones justas, para que las pensiones garanticen una protección que les permita vivir con bienestar tras haber concluido su etapa como empleados.

Posteriormente, Iván Pliego Moreno, vocal ejecutivo de PENSIONISSSTE, recordó que en la ley que creó las Afores, la principal preocupación era de carácter financiero y el interés de los trabajadores quedó marginado, por lo que la reciente reforma puso en el centro a la clase trabajadora.

Carlos Hurtado, del Consejo Coordinador Empresarial, expuso que la última reforma sobre pensiones no obstaculiza otros cambios legales que deben llevarse a cabo en el futuro, sino que corrige un defecto de la ley de 1997 que no generó una mayor tasa de ahorro voluntario.

A su vez, Abraham Everardo Vela Dib, presidente de la Comisión Nacional del Sistema de Ahorro para el Retiro, coincidió en que la reforma a las Afores es perfectible y es necesario realizar ajustes adicionales para seguir perfeccionando el sistema pensionario.

En este primer día de la Semana de Seguridad Social 2021 también participaron representantes de sindicatos, organizaciones obreras y de organizaciones internacionales.