Toda aquella mujer que desea embarazarse o está embarazada debe conocer los factores de riesgo que desencadenan una preeclampsia, la cual se presenta después del cuarto mes de embarazo (20 semanas).

La especialista médica Tatiana Van Der Heyden Pardo de la Coordinación de Prevención de Atención a la Salud del IMSS Estado de México Oriente, afirmó que son dos elementos de diagnóstico los que definen una preeclampsia: aumento de la presión arterial y la eliminación de proteínas en la orina, que se evitan con puntual prevención.

La preeclampsia es una enfermedad multisistemática, es decir, que afecta varios órganos y sus complicaciones pueden ocasionar la muerte. Entre los riesgos que deben tomar en cuenta las mujeres es embarazarse después de los 40 años de edad, la historia familiar de preeclampsia y el antecedente de preeclampsia en embarazos previos.

Otros factores son la obesidad, el sobrepeso la hipertensión, antecedente de diabetes y enfermedad renal e hipertensión crónica.

Es importante que las mujeres embarazadas acudan a un control prenatal oportuno en las Unidades de Medicina Familiar, donde se les valorará y de acuerdo a sus antecedentes de riesgo se les colocará la Pulsera Roja, la cual determina atención prioritaria.

Las pacientes recibirán de su médico instrucciones para conocer los síntomas de una posible preeclampsia como dolor de cabeza, visión borrosa, náuseas, vómitos, zumbido de oídos y elevación de las cifras tensionales.

De presentarse, advirtió la especialista, es necesario acudir a su Unidad de Medicina Familiar o a su Hospital más cercano para ser valorada y evitar complicaciones de la preeclampsia que son: hemorragia cerebral, disminución de las plaquetas, formación de coágulos (hematomas) en el hígado y daño en diversas partes del cuerpo como el riñón.