Pedro JIMENEZ RODRIGUEZ

En la Cámara de Diputados hay una bomba lista para explotar el próximo domingo.

Por un lado los que mueven los hilos en la bancada de Morena, quieren seguir los pasos que marcó Mario Delgado en la legislatura que está terminando.

Es decir, se quieren agandallar la presidencia de la mesa Directiva y presidir la Junta de Coordinación Política.

Obviamente eso no  les parece a los del bloque opositor, conformado por los legisladores del PAN, PRI Y PRD, y parecen dispuestos a ponerse los guantes para pelear y conseguir una repartición equitativa de los órganos de gobierno en San Lázaro.

Por lo pronto el domingo en la sesión previa, en la que se elegirá la Mesa Directiva, van a sacar chispas, pues los coordinadores de las bancadas del PAN (Jorge Romero), del PRI (Rubén Moreira) y del PRD (Luis Espinosa Chazaro), advirtieron que si los de Morena, encabezados por Ignacio Mier, insisten en el agandalle, no van a permitir la instalación de la mesa directiva.

Es que ahí no hay vuelta de hoja, la mesa directiva se tiene que elegir con el voto aprobatorio de las dos terceras partes de los 500 diputados, es decir mayoría calificada.

Morena y sus aliados (PT y PVEM) no reúnen los 333 votos que necesitan y si no hay acuerdo, quedará en funciones de mesa directiva la Mesa de Decanos, que presidirá nada menos que el priista Augusto Gómez Villanueva.

Y todavía más, si la cerrazón persiste, se podría quedar los tres años de la legislatura esa mesa directiva.

Pero, como decía el difunto, aún hay más, si Nacho Mier, coucheado por Mario Delgado, insiste en quedarse los tres años con la Junta de Coordinación Política, olvídese de que se alcance algún acuerdo para reformas constitucionales en los próximos tres años.

Por eso la bomba esta activada y si explota el domingo, Dios nos agarre confesados.

EL PULSO.- Los que siguen en el limbo y no se ve para cuando se decidan si se van con el bloque opositor o de plano se someten a las órdenes del poder presidencia, son los diputados del partido naranja. Mucho bla, bla, bla, se sus dirigentes, encabezados por el senador Dante Delgado, pero no terminan por decidirse si se van con melón o con sandía ¿Será que están esperando ofertas?

*** El que de plano no cayó en el garlito fue el ex joven maravilla, Ricardo Anaya Cortés. Nunca se dejó seducir por el canto del ganso y puso pies en polvorosa, aplicando la máxima aquella de más vale que digan aquí corrió que en la cárcel termino su carrera política. Lo cierto es que Anaya Cortes no fue tan ingenuo, como Rosario Robles, al presentarse a dar la cara ante los jueces que la requirieron por un acusación sin sustento y luego de más de dos años, sigue lamentando en la cárcel su mala decisión. Y lo peor es que no se ve para cuando la vaya a soltar*** Y es que, la verdad, si en la Fiscalía de la Ciudad de México, actúan por consigna, en la Fiscalía General de la República, Alejandro Gertz Manero les dice, quítense que ahí y les voy. Y el que tenga dudas que le pregunte a la familia de la viuda de su hermano.

Alejim04@gmail.com