Francisco Garfias

La explosión de una bomba artesanal en un restaurante de Salamanca —con dos muertos y cuatro heridos— es una señal de alerta que debe ser tomada en serio por los tres niveles de gobierno.

Basta de abrazos no balazos. Esa política sólo ha traído violencia y luto al país: 100 mil muertos en lo que va del sexenio y contando. La impunidad que esa demagógica fórmula brinda a los criminales sólo ha multiplicado el derramamiento de sangre. No hay duda de que el autor intelectual de la explosión no sólo buscaba matar, sino también intimidar.

En el ataque murieron Mauricio Romero Morales, dueño del lugar, y el gerente del bar, Mario Alberto Hernández.

El ejemplo puede cundir si el hecho queda impune.

El singular acto fue calificado como un “acto de terrorismo sin precedentes” por el gobernador del estado, Diego Sinhue Rodríguez. “Quiero darles el más sentido pésame a los familiares de las víctimas que pierden la vida en este ataque terrorista sin precedentes en el estado, el cual eleva el nivel de violencia de lo que hemos vivido”, dijo.

Acongojados, empresarios restauranteros de Salamanca, que no ven el fin de su mala racha, coinciden con el gobernador.

“A como sucedieron los hechos, esto ya es un acto de terrorismo definitivamente planeado”, dijo Claudia Martínez, presidenta de la Asociación Mexicana de Mujeres Empresarias, según el diario AM.

Del tema hablamos con Sophía Huett López, secretaria ejecutiva del Sistema Estatal de Seguridad Pública del estado de Guanajuato.

Nos dio una serie de elementos para inferir —las investigaciones apenas empiezan— que más que un acto propiamente terrorista —dirigido a la población civil—,   la explosión podría estar relacionada con un acto de extorsión o derecho de piso:

Era un explosivo casero, no especializado. Fue un ataque dirigido a la víctima. Era el día de su cumpleaños.  El “regalo” lo entregaron fuera del restaurante. No iba dirigido a causar el máximo daño posible al mayor número de personas.

El municipio de Salamanca es gobernado por Morena. Ni eso evitó que el presidente López Obrador le diera su llegue a uno de los estados más panistas: Guanajuato.

“Tenemos el antecedente, eso lo ha identificado la Secretaría de la Defensa, de que en el estado de Guanajuato, más que en otras partes, de un tiempo a la fecha han empezado a utilizar explosivos para cometer crímenes y tratar de crear terror, miedo”.

Aunque luego señaló: “Se está haciendo ya la investigación. Es probable que la Fiscalía General atraiga el caso por tratarse de uso de explosivos. No queremos especular. Vamos primero a conocer más sobre el caso, investigarlo, desde luego castigar a los responsables, que no haya impunidad”.

Del tema le preguntamos a Ricardo Monreal, jefe de la bancada de Morena en el Senado.  No cree que a la explosión se le pueda colgar el calificativo de narcoterrorismo.

“Más pareciera una estrategia de los grupos criminales de generar este ambiente de temor y de miedo… muchos de los grupos piden dinero por el piso o extorsionan a los establecimientos mercantiles.

“No se debe permitir que se mantenga la impunidad ni tampoco cerrar los ojos frente a este tipo de estrategias de la delincuencia organizada”, puntualizó el zacatecano.

La explosión será tema hoy en la comparecencia en la Cámara alta de la secretaria de Seguridad y Protección Ciudadana, Rosa Icela Rodríguez. Se anuncia caliente. Ya lo verán.

El propio Monreal gestionaba ayer que, junto con Rosa Icela, compareciera todo el Gabinete de Seguridad para la glosa de la política de seguridad. Algo inédito.

*Saludamos el inicio del “nuevo diálogo” entre los poderes Ejecutivo y Legislativo: el secretario de Gobernación, Adán Augusto López Hernández, se reunió ayer con los coordinadores parlamentarios de la mayoría y la oposición.

Un sano ejercicio para la democracia que no ocurrió durante la gestión de la senadora Olga Sánchez Cordero como titular de esa secretaría.

La exministra estuvo ayer en el singular cónclave, en el que los opositores pudieron exponer libremente sus puntos de vista. “Me pareció un buen inicio de este proceso de nuevo diálogo con el Ejecutivo, que abonará para el trabajo de ambos en la formulación y construcción normativa que el país necesita”, sintetizó Monreal.

López Hernández abandonó el Senado sin hacer declaraciones.

Publicado en excelsior