Con el inicio de la temporada de bajas temperaturas en el país, que va de octubre a marzo, el investigador de la Facultad de Medicina de la Universidad Autónoma del Estado de México (UAEM), Miguel Ángel Karam Calderón, exhortó a la población mayor de seis meses de edad –como una medida de prevención- a vacunarse contra la influenza y, de esta manera, reducir hasta 98 por ciento el contagio de la enfermedad y, sobre todo, un posible fallecimiento. 

El experto universitario afirmó que los sectores de la población que presentan enfermedades crónico-degenerativas, diabetes e hipertensión, así como las embarazadas o aquellos que pertenecen a grupos de edad de seis meses a cinco años o mayores de 60, son considerados de riesgo ante la enfermedad, por lo que en caso de no vacunarse pueden desarrollar cuadros graves por el virus. 

En ese sentido, reiteró que la vacuna tiene una eficacia que va de 95 a 98 por ciento y puede aplicarse incluso el mismo día que la vacuna contra la COVID-19 sin que exista una contraindicación para la salud de las personas. 

“Hay que evitar la desinformación. Sí se pueden poner ambas vacunas. Recordemos lo que ocurre con los niños, por ejemplo, que se colocan vacunas que llevan hasta cinco virus diferentes. El sistema inmunológico tiene una capacidad de respuesta extraordinaria. La recomendación es que no se ponga en el mismo lugar para evitar una mayor molestia en las personas que la reciben”, aseveró. 

Expresó que otra recomendación para evitar el contagio de influenza es seguir con las medidas sanitarias que desde hace un año se han aplicado por la presencia de la COVID-19 como el uso de cubrebocas y gel antibacterial, el estornudo de etiqueta, el lavado constante de manos y procurar el distanciamiento social. 

Recordó que estas medidas permitieron que en la pasada temporada invernal se registrará una reducción significativa de la propagación del virus de la influenza. 

También sugirió evitar los enfriamientos o cambios drásticos de temperatura y, en la medida de lo posible, ventilar los espacios. 

“Los cambios de temperatura son un factor que aumenta la probabilidad de enfermarse. Entonces, evitemos esos cambios; además, el cubrebocas nos ayuda mucho a no respirar el aire frío, pero hay que cuidarnos usando chamarras para mantenernos abrigados porque incluso, hay días soleados pero con aire frío”, dijo. 

Añadió que otras medidas de prevención son el consumo de alimentos ricos en vitamina C como la guayaba, la naranja y la caña, entre otros, propios de la temporada invernal, así como mantener una hidratación constante y adecuada, aunque no se tenga sed. 

“Mi recomendación es consumir ponche, un extraordinario caldo de vitamina C y que además, calienta a nuestro cuerpo”, indicó Miguel Ángel Karam Calderón.