Francisco Garfias

Una decena de exgobernadores del PAN se reunieron ayer, en un hotel de Polanco, con el empresario Claudio X. González, de Sí por México, y Gustavo de Hoyos, exdirigente nacional de Coparmex. Andan inquietos. Los mueve el rechazo a la 4ª Transformación. Están convencidos de que si no se une la ciudadanía en torno a un gran Movimiento de Reconstrucción Nacional, el futuro del país queda en entredicho.

Uno de los asistentes a ese cónclave fue el bajacaliforniano Ernesto Ruffo, primer gobernador de oposición (1989-1995) en la larguísima época del “priato”. Nos tomamos un café con él antes de la reunión. Entre sorbo y sorbo nos enteramos que entre los exgobernadores convocados a esa cita están Marco AdameCarlos Medina PlascenciaPancho BarrioAlberto CárdenasPatricio Patrón Laviada y Guadalupe Osuna.

“Todos también preocupados por la vida interna del PAN. Lo hemos platicado. Tenemos que volver a la esencia”, subrayó el bajacaliforniano. Está convencido de que el gobierno de López Obrador reconstruye el viejo modelo priista de sumisión absoluta al Presidente.

“Entre más viejo me hago, mejor entiendo al PRI. Ese modelo de respeto absoluto al Presidente era la base de la gobernabilidad, pero a México ya no le alcanza”, indicó.

* Ruffo es un panista sui generis. No reconoce a Marko Cortés como jefe nacional del partido. Cuenta que, cuando fue fiscal antimoches del CEN del PAN, tuvo serias diferencias con el michoacano. Explica que cuando el actual jefe nacional fue coordinador de la bancada azul en San Lázaro, en la 64 Legislatura, toleró los moches a cambio de aprobar leyes o cuentas.

¿Cuáles? Preguntamos. “La cuenta pública, por ejemplo…hace años se comenzaron a hacer las componendas”, aseguró.

Ya encarrerado, nos dijo que quien lo puso como fiscal antimoches fue el hoy autoexiliado Ricardo Anaya (lo persigue la Fiscalía por dichos de Lozoya) cuando fue presidente del PAN. Nos contó que antes de aceptar el cargo le dejó claro que no quería tratos “con tal o cual persona”. No dijo nombres. ¿Por qué? Le preguntó Anaya. “Son rateros”, respondió.

* No los vieron ni los oyeron. La máxima salinista fue aplicada por los diputados de Morena  a la oposición, durante el debate del Presupuesto de Egresos 2022, antes de su aprobación en lo general. Tampoco vieron ni escucharon los reclamos de los alcaldes de oposición que llegaron a San Lázaro a reclamar más federalismo o las propuestas de especialistas que participaron en el parlamento abierto. 

Mucho menos se compadecieron de los padres de niños con cáncer, de las mujeres violentadas o las que necesitan de las estancias infantiles para ir a trabajar. Ni caso a las advertencias del INE de que el recorte de casi 5 mil millones de pesos pone en riesgo la consulta sobre la revocación de mandato. La mayoría oficialista sólo ve y escucha una voz: la del Presidente de la República.

A la oposición sólo le queda multiplicar la protesta verbal cuando se discutan las más de 1,900 reservas que se debatirán a lo largo de los próximos días.

 Apunte adicional, cortesía del diputado emecista Salomón Chertorivsky: El reglamento del Congreso marca que el proyecto de Presupuesto de Egresos circule entre los diputados con cinco días de anticipación. En esta ocasión lo recibieron menos de 24 horas antes de que fuera dictaminado en comisiones. Salomón citó parcialmente al “clásico” Porfirio Muñoz Ledo: “¡Qué manera de legislar…!”.

No se atrevió a pronunciar la cita completa que el entonces expresidente de la Mesa Directiva dirigió a los diputados en la sesión del 4 de noviembre de 2019: “¡Chinguen a su madre, qué manera de legislar!”.

* El Grupo Plural en el Senado, que comanda Germán Martínez, le envió una carta al presidente López Obrador, en la que reconoce la decisión de postergar la votación de la reforma eléctrica y le aplauden la nacionalización del litio.

Le piden, sin embargo, mantener el modelo actual de generación, transmisión, distribución y comercialización de la electricidad. Recuerdan que, en su momento, el presidente Cárdenas permitió la inversión privada en la industria petrolera.

“Este modelo garantiza energías limpias y baratas para todas las mexicanas y los mexicanos. Consideramos un error creer que todo lo que surge de la sociedad sea corrupto, mientras que todo lo que toca el gobierno o los militares, sea puro y correcto”, argumentan.

Y le advierten sobre el alto costo que podría derivar de litigios internacionales y sanciones económicas por el incumplimiento de contratos firmados que provocaría la reforma. “No lo vemos como el padre de un Fobaproa eléctrico”, le dicen.

Publicado en excelsior