El caso de Juana Hilda González Lomelí, sentenciada por el secuestro de Hugo Alberto Wallace, será revisado por la Suprema Corte de Justicia de la Nación.

Los integrantes de la Primera Sala aprobaron la propuesta de la ministra Margarita Ríos Farjat de que el máximo tribunal ejerza su facultad de atracción para conocer del amparo que promovió la mujer sentenciada a 78 años y nueve meses de cárcel por privación ilegal de la libertad, delincuencia organizada y posesión de arma y cartuchos de uso exclusivo del Ejército.

El Heraldo de México publicó que el Instituto Federal de Defensoría Pública impulsó que este asunto llegara a la Corte por considerar que Juana Hilda fue víctima de tortura psicológica al ser amenazada para autoinculparse sin la presencia de su abogado y que se vulneró su presunción de inocencia, entre otros derechos, al señalarla como culpable por ser bailarina exótica y ser identificada públicamente como “la enganchadora de la víctima de secuestro”.

Por mayoría de cuatro votos, la Segunda Sala aceptó analizar el caso. El ministro Jorge Mario Pardo Rebolledo votó en contra.

«Estoy en contra, igual que lo he hecho en seis asuntos relacionados con la misma causa», señaló.

Layla Almaraz, directora de la Secretaría Técnica de Combate a la Tortura del Instituto, señaló en días pasados en entrevista a este diario que la sentencia contra Juana Hilda es misógina y está llena de estereotipo de género.

“El magistrado incluso habla de que las mujeres tenemos un egoísmo natural y que por eso al no cumplir con los roles de género y ser buena madre, de quedarte en tu casa, de no tener un trabajo, Juana Hilda era corista de un grupo y todo el tiempo en la sentencia se le reprocha eso, ¿por qué no estabas en tu casa? ¿por qué salías de noche?”, enfatizó.

Fuente: Heraldo de México