Por Abiud Hernández Leyva.

-Claudia Sheinbaum no cedió ante transporte público.
-PRI listo para perder.
-AMLO vs Biden.

Ayer en la ciudad de México, se llevó a cabo un bloqueo en distintas avenidas por parte de organizaciones del transporte público lo que generó molestia entre los transeúntes que intentaban llegar a sus trabajos. Y como ya es costumbre el caos estuvo presente por cerca de cuatro horas, el origen una demanda de subir el precio del pasaje, que hoy en el país es el más bajo, pliego petitorio hacía la jefa de Gobierno Claudia Sheinbaum, quien dejó claro que no habrá aumento ya que se les ha apoyado con recursos y algunas unidades siguen siendo inservibles para realizar este servicio. Respuesta tajante que nos habla de una realidad que se vive hoy en la mafia de las organizaciones de transporte público ya que cuando se les da el apoyo nunca llega a los trabajadores del volante a pesar de que la sociedad siempre se ha quedado de este problema, ahora tendrán que ofrecer un servicio de más calidad para poder acceder a este tipo de apoyos. Lo más impresionante fue que la respuesta de la autoridad fue certera y logro desinflar cada unos de los bloqueos en la ciudad, aunque se anunciaron más las próxima semana, está claro que ya les midieron el agua para evitar desquiciar a la ciudad.

Hace años el país era completamente rojo todo lo tenían a su cargo, incluso la Presidencia de la República, ahora todo ha cambiado bastó un personaje que los pusiera en jaque para retomar sus bases y crear una nueva ideología. Hoy el PRI se prepara para perder gran parte de los estados donde habrá elecciones el próximo domingo, con lo cual deja el poder está vez para cederlo a Morena, un movimiento que llego para quitarle el poder a los rojos. Un discurso sencillo que retoma los errores de todas las administraciones del PRI y que hace que se enoje el mexicano por escuchar simplemente corrupción, palabra ahora asociada a ese partido y que será muy difícil de quitar. El presidente AMLO, sabe muy bien por dónde destruir políticamente a sus opositores y el domingo se vestirá de gala al pintar de guinda la mayor parte del país, un cambio que no le puede aportar al país pero que es necesario para comenzar de nuevo el ciclo políticamente hablando.

Tal parece que el presidente AMLO, sigue sin entender que la política exterior benéfica mucho más al país que lo que sucede al interior. Ante los temas de las últimas semanas con Estados Unidos, seguimos escuchando que el que decide es nuestro presidente, como lo hace todos los días en la mañanera, aún no alcanza a magnificar que se está poniendo con sansón a las patadas. México siempre ha sido un fiel aliado de los norteamericanos y eso le ha traído más beneficios, ahora con estos reclamos directos que se suman exigencias, el presidente Biden ha retomado todo con calma haciendo política y expresando de manera diplomática que el rol de nuestro país en su agenda es importante. No sé qué este pensado el presidente pero si tendrá que recapitular que la política fuera del país es otra cosa y que necesita entrelazar esas ideologías a futuro para evitar problemas. Solo le ayuda Marcelo Ebrard quien es más conocido que el propio presidente en eventos políticos internacionales, es hora de que se vea de que está hecho AMLO, ante las naciones que manejan al mundo.