En el segundo día de trabajos en la novena Cumbre de las Américas en el Centro de Convenciones de Los Ángeles, donde se encuentran reunidos jefes de Estado, cancilleres y enviados especiales, también, a las afueras de la instancia hay manifestantes, entre ellos, simpatizantes de Morena.

La mesa de trabajo que sostienen, dialogan y firman acuerdos sobre el futuro del continente, especialmente en torno a temas como migración, salud y seguridad, afuera, el sol cae de lleno frente a la sede, donde suenan cascabeles amarrados a los tobillos de danzantes disfrazados de aztecas y ondean diferentes banderas. Con el efecto del aire se hermanan los colores de Cuba, Nicaragua y… Morena.

Son cerca de cincuenta manifestantes. La mayoría usa gorras o playeras con el logo del partido. Tomaron las calles aledañas a la cumbre para exigir que la reforma migratoria en Estados Unidos no demore un día más, y también, para respaldar la decisión del presidente, Andrés Manuel López Obrador, de no hacerse presente a la cita diplomática.

«Nuestro presidente tomo la decisión de no venir en apoyo a los tres países excluidos que es Venezuela, Cuba y Nicaragua. Están excluidos y ellos también son parte de América, él (López Obrador) en apoyo a esos tres países vulnerables porque así como habemos personas vulnerables hay países vulnerables. No les permitieron (venir), no les invitaron y el presidente decidió no venir y nosotros estamos apoyando su decisión como partido Morena tenemos principios muy fundamentados y no los vamos a traicionar», dice durante la manifestación la diputada migrante, Olga Chávez.

Sin embargo, el apoyo al presidente López Obrador afuera de la Cumbre de las Américas no fue unánime, también se hicieron presentes mexicanos que no están de acuerdo con la forma en la que exigió la invitación a Cuba, Venezuela y Nicaragua.

Es el caso de Humberto Lara, un migrante mexicano proveniente de Yucatán que en entrevista a las afueras de la cumbre mostró su descontento.

«Que bueno que no vino, no necesitamos comunistas aquí en este país. La verdad yo estoy muy contento que no haya aceptado venir (…) Que se olvide de esos países comunistas que tenemos al rededor de México como Venezuela, Raúl Castro (Cuba) y Nicaragua. No queremos ningún trato con eso países», asegura.

Sobre la marcha de los simpatizantes de Morena, Humberto, un hombre de baja estatura que pasa de los cincuenta años remarca socarronamente mientras sostiene en las manos un volante convocando a la manifestación donde han impreso una fotografía del presidente López Obrador: «Namás los perdidos lo apoyan, desgraciadamente hay muchos, pero no conmigo».

El apoyo de los morenistas en Los Ángeles no solamente fue para el presidente López Obrador sino para una de sus ‘corcholatas’ que lo representa en este evento, el canciller Marcelo Ebrard.

«Nuestro canciller Marcelo Ebrard tiene nuestro apoyo (…) Sabemos que tiene que haber un representante de México y para eso estamos aquí para apoyar a ambos, a nuestro presidente por la decisión (de no venir), y a Marcelo Ebrard porque tiene que haber un representante de México que tiene todo nuestro respeto», dice la diputada que se cubre del inclemente sol con una gorra guinda que tiene bordadas las siglas de Morena y carga una bandera de México en las manos.

Por Milenio