Un grupo de «bandidos», como los describen las autoridades, secuestró este fin de semana a más de 50 invitados a una boda cuando la comitiva circulaba entre los estados nigerianos de Sokoto y Zamfara, en el noroeste del país africano.

Zamfara es una de las zonas preferidas de ataques armados por grupos de, como les describe el gobierno, «bandidos»; personas con arsenal especializados en el saqueo de las poblaciones donde operan y en el secuestro de menores a cambio de rescates. Los invitados fueron apresados cuando circulaban por la carretera entre Sokoto y Gusau el sábado por la tarde, después de que los atacantes detuvieran a tiros el vehículo que encabezaba la comitiva, según han confirmado algunas de las víctimas que consiguieron escapar de la emboscada al diario digital Premium Times.

Siguiendo su ‘modus operandi’ habitual, los bandidos procedieron a enviar a las víctimas a un autobús y a continuación se dieron a la fuga. La reciente declaración oficial que les describe como grupos «terroristas» no ha conseguido contener sus incursiones en lo que se trata de una crisis de violencia endémica en el país africano.

Reuters