Francisco Garfias

El presidente López Obrador presume que es diferente, pero ya tuvo otro “pase de charola” con los empresarios. Los invitó a cenar en Palacio Nacional, pero la cuenta salió muy cara: arriba de los ocho dígitos.

Nos cuentan que a algunos invitados se les atoró el tamal de chipilín que les ofreció el anfitrión cuando leyeron el machote de la carta compromiso para apoyar la adquisición de billetes de la Lotería Nacional, en beneficio de la construcción de la Presa Santa María en Sinaloa.

El apoyo mínimo “voluntario” para cada empresario, que hoy sí paga sus impuestos, es de 20 millones de pesos, de 25 millones el de en medio; y el más alto de 50 millones en adelante, de acuerdo con el machote.

“Son cachitos de 500 pesos, eso es lo que nos comentaron, como son tradicionalmente este tipo de sorteos que, de alguna manera, tendrán esa orientación específica de apoyo a estas obras de infraestructuras”, declaró el presidente de Coparmex, José Medina Mora.

Los premios en efectivo van de cinco a veinte millones. El que se saque “el gordo” apenas saldría a mano. También se rifarán, el 15 de septiembre, ocho “macrolotes” en Playa Espíritu, municipio de Escuinapa, Sinaloa.

Si los invitados se hubieran ido a cenar con toda la familia al restaurant Guy Savoy —el más caro de París— cada fin de semana, durante todo un mes, les hubiera salido más barato, avión y hotel incluidos.

No es la primera vez que el presidente López Obrador pasa la charola a los empresarios. En febrero de 2020 hizo otra cena para obtener “apoyos voluntarios” para la rifa del avión presidencial “que no tiene ni Obama”, pero que nadie quiere ni a precio de remate.

Federico Berrueto, director general de Gabinete de Comunicación Estratégica, empresa líder en investigación demoscópica, comentó al respecto en un video que subió a YouTube:

“No es sano (el pase de charola.) Son obras de infraestructura que deben ser financiadas con el presupuesto. Como no alcanza (por el alto costo de los programas socioclientelares y las obras prioritarias del gobierno) tienes que pasar la charola. Eso también crea una expectativa de contraprestación de quien hace un donativo”.

A Palacio Nacional llegaron empresarios como Carlos Slim Domit, de Grupo Carso; Daniel Chávez, de Grupo Vidanta; Carlos Bremer, de Value Grupo Financiero, y Daniel Becker, presidente de la Asociación de Bancos de México.

Pero, también, Francisco Cervantes, presidente del CCE; José Medina Mora, de Coparmex; Jesús Vizcarra, de Sukarne; Javier May, titular de Fonatur, y el gobernador de Sinaloa, Rubén Rocha, como invitado especial.

* “Es grilla”, nos dijo el diputado panista Santiago Creel, quien se perfila como el próximo presidente de la Mesa Directiva en San Lázaro, cuando le preguntamos sobre las versiones en el sentido de que el morenista Sergio Gutiérrez Luna, no quiere dejar ese cargo, porque “no ve condiciones para un relevo”.

Las versiones agregan que un grupo de panistas empujan a Margarita Zavala para la presidencia de la mesa. No se ve viable. Morena no lo aceptaría, comentó, en corto, Luis Cházaro, coordinador de la bancada del PRD en San Lázaro, en charla con reporteros de la fuente.

* José Alberto Couttolenc, 32 años, es el presidente del PVEM en el Estado de México. Quiere ser candidato a gobernador por su partido, pero sin alianzas. 

Está convencido de que yendo sólo con las siglas del Verde le va a ir mejor al partido que como rémora de Morena o de la coalición PRI-PAN-PRD. 

Respalda su postura en el hecho de que en las elecciones de 2021 —sin alianzas— el PVEM sacó 400 mil votos (casi el 6% del total de sufragios emitidos).

José Alberto tiene un doctorado en Administración Pública por la Universidad Anáhuac. Ha sido regidor, diputado federal, secretario general del Verde en su entidad y ahora aspirante a candidato a gobernador.

“Soy la cara fresca. No tengo las manos sucias. Los mexiquenses están cansados de ver las mismas caras. El 33% del padrón son jóvenes”, argumenta.

Ésa es su apuesta. Arriesgada. Falta ver qué dicen los que mandan en ese partido veleta. Se ha aliado lo mismo con el PAN, que con el PRI, que con Morena. Para donde el viento sople.

Publicado en excelsior