La Alta Comisionada de la ONU para los Derechos Humanos, Michelle Bachelet, instó al Gobierno de México a mantener la naturaleza civil de la Guardia Nacional y de la seguridad pública.

Esto, luego de que el presidente mexicano Andrés Manuel López Obrador apuntó a la posibilidad de presentar un acuerdo por el que la Guardia Nacional pasaría de estar adscrita a la Secretaría de Seguridad a manos de la Secretaría de la Defensa.

La conversión de la Guardia Nacional como cuerpo castrense provocó una serie de críticas al mandatario de México, a las que se sumó este jueves Bachelet al destacar que la naturaleza civil está “consagrada” en la Constitución.

En un pronunciamiento, la Alta Comisionada insistió en el fortalecimiento de las instituciones civiles en México. Insistió en que el uso de las Fuerzas Armadas en tareas de seguridad es excepcional, “un último recurso de carácter temporal y fiscalizado por órganos civiles independientes”.

“La Alta Comisionada ha reiterado en relación con varios contextos que la creciente militarización de funciones civiles básicas supone un debilitamiento de la institucionalidad democrática”, detalló la Oficina del Alto Comisionado.

Además, el organismo señaló su disposición en proporcionar asistencia técnica al Estado mexicano para “fortalecer las instituciones civiles, así como la transparencia y la rendición de cuentas en materia de seguridad de autoridades civiles y militares”.

El presidente mexicano anunció el lunes que emitirá un acuerdo para que la Guardia Nacional, que nació como un cuerpo civil de seguridad, pase a control del Ejército mexicano.

El martes, el presidente Andrés Manuel López Obrador afirmó que busca un mecanismo legal para que la Guardia Nacional siga siendo una institución de carácter civil, pero que dependa de la Secretaría de la Defensa (Sedena).

“Va a seguir siendo una institución de carácter civil, dependiendo de la Secretaría de la Defensa, pero vamos a esperarnos. Yo tengo la obligación moral de defender este punto y lo voy a seguir haciendo”, dijo en su conferencia mañanera de este martes en Palacio Nacional.

López Obrador dijo que se analiza cómo se puede llevar a cabo la reforma a la ley, y al mismo tiempo “vamos a presentar la reforma constitucional para que la Guardia Nacional sea un brazo armado de la Defensa”.

“Si (se necesita una reforma constitucional), pero puede ser que encontremos un mecanismo legal que no requiera la reforma constitucional. Una ley, que no se viole la Constitución, y si, ya lo expliqué; si se considera que es violatoria a la Constitución, van a acudir los conservadores al Poder Judicial, a la Corte; ya lo anunciaron, pero lo que quiero es cumplir con mi responsabilidad.

Soy Presidente de México y creo que conviene el que la Guardia Nacional quede como una rama de la Sedena, para que se le dé estabilidad en el tiempo y no se corrompa y siga cumpliendo con su función de garantizar la seguridad pública”, declaró.

Señaló que su plan es parecido a la estrategia que tiene para que el Tren Maya, y los Aeropuertos Felipe Ángeles, Tulum y de Chetumal, no se privaticen.

“Quiero que haya una empresa de la Sedena, que sea la que (administre) los mil 500 kilómetros de Tren Maya, las estaciones, los aeropuertos el de AIFA, Chetumal, de Tulum, lo primero es porque no quiero se vaya a privatizar en el futuro y eso que es del pueblo pase a manos de particulares.

Si lo dejo dependiendo de la Secretaría de Comunicaciones, a la primera arrebatan, si lo dejo a Fonatur, igual. ¡Ah! pero si queda en una institución como la Sedena, y se establece que el pasaje será justo para el pueblo de México y que las utilidades se van a destinar al pago de pensiones y seguridad de los jubilados de las Fuerzas Armadas y de los trabajadores al servicio del Estado”, dijo.

Señaló que sus adversarios son unos “depredadores-corruptos”, como lo hizo el expresidente Carlos Salinas de Gortari (PRI) que, acusó, privatizó 20 bancos en solo un año.