El presidente Andrés Manuel López Obrador se reunirá esta tarde con el secretario de Estado de Estados Unidos, Antony Blinken, en Palacio Nacional, donde no habrá ningún tema en la mesa, reconoció el mandatario federal.

El funcionario estadounidense visitará el país como parte de los encuentros cotidianos en el marco del Diálogo Económico de Alto Nivel (DEAN) del Tratado Comercial entre México, Estados Unidos y Canadá.

Cuestionado sobre si en esta reunión se abordará la disputa sobre la política energética del país, el jefe del Ejecutivo federal señaló que este tema, así como la liberación de Julian Assange pueden ser asuntos que salten en las conversaciones pero no se tienen previstos.

“Vamos a platicar sobre temas, no hay agenda definida para que yo trate, ni él trae una agenda especial, pero son atender asuntos de interés para ambas naciones. Si sale el tema eléctrico se va a tratar, ha habido buena respuesta por parte del presidente Biden, me envío una carta con el propósito de que mantengamos las relaciones, de respeto y de integración de las economías con respeto a las soberanías de los dos países.

“Nuestros adversarios se frotan las manos, pero ya llevan cuatro años y se van a desgastar, apuestan a que nos peleáramos, apostaron a eso en el gobierno del presidente Trump. Tenemos acuerdos que son benéficos para ambas naciones, ya no es el tiempo de antes que podían gobiernos extranjeros tomar represalias o en el extremo, invadirnos, eso ya no. México es un país independiente, libre, soberano y ha costado mucho”, afirmó el tabasqueño.

Blinken se reunirá también con el canciller Marcelo Ebrard en la sede de la Secretaría de Relaciones Exteriores (SRE) donde sí se abordará el tema de las alertas de viaje que emite la Embajada de ese país en México y que han causado molestia al jefe del Ejecutivo federal.

Se tiene previsto que el encuentro con López Obrador se dé a las 13:30 horas en el centro de México y después, hacia las 15:30 horas, se encuentre con el titular de la SRE para abordar la agenda del DEAN.

Fuente: Forbes