El presidente Andrés Manuel López Obrador informó que el Consejo de Administración de Pemex autorizó una inversión de hasta doce mil millones de dólares para la refinería de Dos Bocas, lo cual, según dijo, está lejos de los 20 mil millones de dólares que se ha asegurado costaría. Sin abundar en mayores detalles dijo que quienes eran los «mandamases» de antes deberían aceptar que había un rezago y hace 40 años que no se construía una refinería en México.

Por otro lado, dijo que algunas de las empresas creadas por Pemex, como Pemex Internacional, encargada de las adquisiciones de combustible en el extranjero irán desapareciendo paulatinamente, porque, en este caso, ya no tendrá razón de ser. Dijo que los cambios en la política energética pretenden que se procese en México la materia prima que se extrae en territorio nacional para lograr la autosuficiencia.

En Dos Bocas fue presupuesto que autorizó el consejo de administración de Pemex hasta doce mil millones de dólares y seguramente van a destinarse otros recursos porque se está integrando la refinería y se están haciendo otras obras, pero no 20 mil millones de dólares. Sin embargo es tanta «la ceguera, la molestia que no entienden razones».

Señaló que la capacidad de producción de Pemex ya se ha recuperado, “se va consolidando Pemex, tenemos reservas suficientes de petróleo. Está asegurada la producción para abastecer refinerías y no se permite corrupción, muchas obras que quedaron abandonadas se retomaron.

Citó el caso de la coquizadora de Tula donde se había invertido dos mil millones de dólares y se determinó reanudarla para evitar que se convirtiera en chatarra con una inversión adicional de dos mil millones de dólares.

Paralelamente, se logró revertir la herencia de Odebrecht, compañía a la que el gobierno de Felipe Calderón le había otorgado condiciones muy favorables en detrimento de Pemex, que debía suministrar gas subsidiado para operar su planta, mientras que se cancelaba la distribución a la planta de Pemex en Pajaritos.

Por otro lado, dijo que a su llegada se debió revertir y renegociar contratos de gasoductos por el elevado costo, lo cual se alcanzó a hacer de manera oportuna antes de que se registrara la crisis mundial del gas, particularmente en Europa. Por ello, lo que hubieran sido perdidas para la empresa se lograron obtener utilidades.

Fuente: La Jornada