Parques, avenidas y barrios de la ciudad de Oaxaca lucen sucios por la basura lanzada impunemente a cielo abierto, a cualquier hora del día. La autoridad municipal rebasada y el gobierno estatal saliente tampoco se han puesto de acuerdo en las acciones operativas ni sanciones a infractores.

También en el centro histórico luce un tiradero a cielo abierto. Dos días después de que los agremiados del Sindicato Independiente 3 de Marzo, encargado del servicio de barrido y recolección de basura, arrojaron bolsas de desperdicios en la Plaza de Armas, este domingo, meseros de los restaurantes cercanos salpicaron con cal los desechos esparcidos.

Aunque, una vez más, agremiados a esta central sindical hoy volvieron a vaciar contenedores de basura en la misma Plaza, pero ahora un costado del Palacio de Gobierno a la vista de elementos de la Policía Estatal de Seguridad Pública.

Bernabé Baltazar Díaz, dirigente del Sindicato 3 de Marzo, argumentó que la protesta de sus compañeros tiene el propósito de presionar al alcalde morenista, Francisco Martínez Nery, a conseguir el terreno que sirva como depósito de las 100 toneladas diarias de basura, generadas en la capital.

A través de redes y grupos sociales, los habitantes de la otrora Verde Antequera censuraron la actuación de la gremial, agravando la crisis sanitaria que igualmente afecta a locales y visitantes.

En forma espontánea un grupo de personas se organizó para recoger un poco de la basura dispersa a un costado de la Catedral Metropolitana, sin embargo, a los pocos minutos volvió a acumularse.

Mientras tanto las comunidades conurbadas estén alertas de cualquier incursión del Ayuntamiento de Oaxaca de entrada a sus vertederos, para el depósito de los desechos generados en la capital del estado.

El pasado octubre, se cumplió el ciclo del relleno sanitario, ubicado en el municipio vecino de Villa de Zaachila, en la zona sur, los habitantes de 28 municipios, entre ellos la capital oaxaqueña, han tenido que buscar alternativas por cierre definitivo, sin embargo, algunos capitalinos toman la vía fácil, tirar sus desechos en la vía pública, sin consecuencias administrativas ni penales.

Fuente: excelsior