Francisco Garfias

El presidente López Obrador ya contagió a sus diputados federales con la fiebre del insulto. El morenista Manuel Alejandro Robles se quiso hacer el chistosito ayer. Ni en el circo le darían empleo. El intento de clonar a Gerardo Fernández Noroña le falló. Robles subió a tribuna, pero no para defender el Presupuesto de Egresos 2023 que el Ejecutivo envió al Congreso. Lo hizo para denostar a los manifestantes que el domingo marcharán en defensa del INE y ofender al expresidente Calderón, a sus padres y a Lorenzo Córdova, convertido en el villano favorito de Palacio Nacional.

“¡Señor Calderón, por qué no usó condón! ¡Señora Hinojosa, por qué parió esa cosa!”, eran las consignas que, según el clon de Noroña, gritaban los manifestantes en 2006, luego del “fraude” electoral. Ésas son consignas y “no esa payasada de ‘seis, siete y ocho, Lorenzo es un bizcocho’ o, ‘¡Ay, el INE no se toca!’”. Ése es el tono que predomina en la discusión de las más de 2 mil reservas que los diputados le hicieron al Presupuesto 2023. En sus intervenciones, pancartas, consignas, los diputados de oposición se quejaron unánimemente de que los recursos para los estados no son suficientes.

El priista José Francisco Yunes Zorrilla, integrante de la Comisión de Presupuesto y Cuenta Pública, nos dijo que lo que más lastima del PEF 2023 es que dejó de ser un instrumento para generar inversión y desarrollo. “Tiene una vocación estrictamente asistencial”, aseveró. Contrastó cifras para apoyar sus palabras: Al programa para los adultos mayores le dan 330 mil millones de pesos. El presupuesto para todo Veracruz es de 140 mil millones de pesos, y de 30 mil millones de pesos para Tlaxcala. Salomón Chertorivski, de MC, calificó de “vergonzoso” el presupuesto. Puso especial énfasis en un tema del que se encargó como secretario de Estado: salud.

Dice que, aunque le aumentaron un 5% con relación al año pasado, la inflación (8.4%) se comió ese incremento. “No hay presupuesto para comprar la vacuna ambivalente; tres de cada 10 niños menores de un año no tienen el esquema completo de vacunación”, ilustró.

* En el Senado, el equipo de los “duros” de Morena fue goleado por los moderados, con el respaldo de la oposición: 87 de 127 senadores le sacaron tarjeta amarilla a la gobernadora de Campeche y se solidarizaron con Ricardo Monreal. Firmaron una carta en la que condenan los ataques, las descalificaciones, los insultos, las diatribas y los actos ilegales de Layda Sansores en contra del jefe de la bancada de Morena en el Senado. Entre otras cosas, la misiva dice: “Repudiamos tanto los métodos como los dichos de la gobernadora Layda Sansores en contra del senador Ricardo Monreal. Parece inaceptable que intervenga, altere comunicaciones privadas y, desde el poder, haga uso de ellas para denostar a ciudadanos…”.

* Nombrar a los 90 valientes ­—38 de Morena— que apoyaron a Monreal nos llevaría mucho espacio. Mejor daremos la lista de los morenistas que no firmaron: José Antonio Álvarez Lima, Arturo Bours, Imelda Castro, César Cravioto, Mónica Fernández, Napoleón Gómez Urrutia, Daniel Gutiérrez, Gabriel García, Gilberto Herrera, Ifigenia Martínez. Pero, también, Higinio Martínez, Arturo Moo, José Narro, Ovidio Peralta, Ernesto Pérez Astorga, Ana Lilia Rivera, Gloria Sánchez, Citlalli Hernández, Héctor Vasconcelos y Antares Vázquez.

Monreal agradeció el respaldo de los senadores ante las conductas ilegales, y enfatizó: “La reconciliación es indispensable”. El zacatecano subió un video a redes, un mensaje que deben haber visto en Palacio con mucha atención: “Siempre he soñado, pugnado, luchado por un Poder Legislativo independiente. Al país le conviene la existencia de un contrapeso real, de un equilibrio de Poderes, de la independencia de los mismos. Ayuda a construir mejores sociedades, que respeten derechos y libertades, y que no se cometan excesos”.

Ni mandado a hacer.

* La noche del miércoles fue presentado el muy comentado —y vendido— libro de Elena Chávez, El Rey del Cash, en el Teatro María Teresa Montoya, ubicado en la delegación Benito Juárez. A la autora la acompañaba Anabel Hernández, polémica periodista que escribió el prólogo del libro que, cito, describe “el saqueo oculto del Presidente y su equipo cercano”.

Cuarenta días después de que el libro comenzó a circular, Penguin Random House por fin encontró un lugar para presentarlo. Tres veces le dijeron que sí y tres veces le cancelaron sin mayor explicación. “Censura irracional”, comentó la editorial. Hasta que la alcaldía encabezada por el panista Santiago Taboada le rentó el teatro por 780 pesos. “En 40 días y 40 noches El Rey del Cash recorrió el país desmitificando al hombre que vive en un Palacio, desbordado de lujo, pero carente de propiedades morales, místicas o sobrenaturales que él mismo se coloca para crear un personaje tramposo y manipulador… Fue una intervención larga, interrumpida por aplausos que la obligaban a hacer pausas pobladas de gritos de apoyo de 400 personas que hacían barullo como si fueran mil. Y para qué le sigo contando. Mejor compre el libro.

Publicado en excelsior