Lula da Silva juró este domingo ante el Parlamento como nuevo presidente de la República Federativa de Brasil para el período 2023-2027.

Lula es el primer político brasileño que llega tres veces al poder. Hace veinte años, juró como presidente por primera vez y cuatro años después lo volvió a hacer, tras su reelección en 2009.

Sustituye en el cargo al ultraderechista Jair Bolsonaro, quien el pasado viernes viajó hacia Estados Unidos sin haber reconocido aún su derrota en las elecciones de octubre pasado.

En el comienzo de la sesión en el Parlamento se guardó un minuto de silencio en honor del exfutbolista Edson Arantes do Nascimento «Pelé» y del papa emérito Benedicto XVI, fallecidos en los últimos días.

En el Parlamento, están presentes delegaciones de medio centenar de países y todo el cuerpo diplomático acreditado en el país.

Entre los asistentes, figuran el rey de España, Felipe IV, y los presidentes de Argentina, Alberto FernándezBolivia, Luis Arce; Colombia, Gustavo Petro; Chile, Gabriel Boric; Paraguay, Mario Abdo Benítez, Uruguay, Luis Lacalle Pou; Portugal, Marcelo Rebelo de Sousa; y Alemania, Frank-Walter Steinmeier.

Por parte de México, la doctora Beatriz Gutiérrez Müller se presentó en representación del presidente Andrés Manuel López Obrador, su esposo. 

Las ceremonias oficiales concluirán con una recepción que será ofrecida por el nuevo presidente brasileño a las delegaciones extranjeras en el Palacio de Itamaraty, sede de la cancillería, vecina a las sedes del Parlamento y del Gobierno.

«Nuestro mensaje a Brasil es uno de esperanza y reconstrucción», declaró Lula da Silva  en un discurso con el que lamentó que  «el gran edificio de derechos, soberanía y desarrollo que construyó esta Nación ha sido sistemáticamente demolido en los últimos años».