Puebla se consolida como uno de los principales motores del turismo deportivo en México al convertirse en la sede central de la Olimpiada Nacional CONADE 2026, un evento que no solo reúne a miles de atletas de todo el país, sino que también proyecta a la entidad como un destino estratégico para el desarrollo económico, social y deportivo. Con una estimación superior a los dos millones de visitantes y una derrama económica que rebasa los 2 mil 500 millones de pesos, el estado vive un momento clave en su posicionamiento a nivel nacional e internacional.
El gobernador Alejandro Armenta Mier destacó que la realización de este evento es resultado de una visión que coloca al deporte como una política de Estado, entendiendo su impacto más allá de la competencia, como una herramienta de transformación social, inclusión y desarrollo económico. Entre el 14 de abril y el 2 de junio, Puebla albergará a más de 11 mil atletas que participarán en 16 disciplinas, distribuidas en 25 sedes deportivas, lo que implica una movilización logística y turística sin precedentes en la historia reciente del estado.
Este logro cobra especial relevancia si se considera que Puebla había quedado fuera de grandes torneos deportivos debido a una deuda de 27 millones de pesos con la Comisión Nacional de Cultura Física y Deporte (CONADE), situación que fue resuelta por la actual administración. Este saneamiento financiero no solo permitió recuperar la confianza institucional, sino también abrir las puertas a eventos de gran magnitud como la Olimpiada Nacional.
El impacto del turismo deportivo se refleja en múltiples sectores. La ocupación hotelera se ha incrementado significativamente con el uso de al menos 30 hoteles para hospedar a atletas y delegaciones, mientras que restaurantes, comercios y servicios turísticos reportan una alta afluencia de visitantes. Este dinamismo económico fortalece a pequeñas y medianas empresas, generando empleo y consolidando cadenas de valor en torno al deporte.
La secretaria del Deporte y Juventud, Gaby “La Bonita” Sánchez, subrayó que la inauguración oficial se llevará a cabo el 16 de abril en el Auditorio GNP, aunque las competencias ya comenzaron con disciplinas como breaking, voleibol y escalada, que reúnen a cientos de deportistas. La funcionaria destacó que el evento se extenderá durante siete semanas, lo que garantiza una actividad constante y sostenida en la entidad.
Además, la Olimpiada no solo se limita a la competencia de alto rendimiento, sino que también impulsa el desarrollo deportivo desde la base. En este sentido, se han otorgado estímulos económicos a la delegación poblana, integrada por más de mil atletas, con el objetivo de fortalecer su preparación y desempeño.
Por su parte, la subsecretaria de Juventud, Alexa Espidio, resaltó que Puebla ha demostrado su capacidad organizativa tras eventos internacionales recientes, como la Copa del Mundo de Tiro con Arco. A partir de esta experiencia, el gobierno estatal impulsa la creación de nuevas escuelas de iniciación en esta disciplina, ubicadas en espacios estratégicos como el Parque Ecológico, Flor del Bosque y la Universidad del Deporte, ampliando así las oportunidades para que niñas, niños y jóvenes se integren al deporte.
En paralelo, la estrategia deportiva se articula con iniciativas nacionales, como el Mundialito Social, promovido por la presidenta Claudia Sheinbaum. Puebla se suma a este esfuerzo con el Torneo Interdependencias de Futbol 7, que ya cuenta con la participación de 58 equipos en ramas varonil y femenil, fomentando la inclusión y la convivencia social.
Como parte de este auge deportivo, Puebla también será sede de encuentros internacionales de fútbol que servirán como antesala de la Copa del Mundo. El Estadio Cuauhtémoc recibirá el partido entre México y Ghana el 22 de mayo, así como el duelo entre Perú y España el 8 de junio, eventos que atraerán a miles de aficionados y reforzarán la visibilidad internacional del estado.

