La presidenta Claudia Sheinbaum aseguró este miércoles que Estados Unidos no ha impuesto nuevos aranceles a las exportaciones mexicanas, pese al decreto emitido por la administración de Donald Trump, y afirmó que las condiciones comerciales para México permanecen sin cambios.
Durante la conferencia mañanera, llevada a cabo en Moreles, la mandataria explicó que el nuevo arancel de 10% anunciado por Washington sustituye un esquema temporal que ya estaba vigente para los productos exportados fuera del Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC), por lo que no representa una carga adicional para el país.
«En este momento no tenemos un nuevo arancel. Teníamos previamente y estamos trabajando con Estados Unidos para poder llegar a un acuerdo de largo plazo. Quedamos exactamente igual que como estábamos hace una semana», afirmó.
Sheinbaum detalló que los productos mexicanos que cumplen con las reglas de origen del T-MEC continúan con arancel cero, salvo las excepciones ya conocidas para vehículos, acero y aluminio.
En tanto, las mercancías exportadas fuera del tratado mantienen el arancel de 10%, el mismo que se aplicaba antes del nuevo decreto estadounidense.
«Los productos que se exportan dentro del tratado de libre comercio tienen cero arancel, con excepción de vehículos, acero y aluminio. Los productos que se exportan fuera del tratado tienen un arancel del 10%, que es el mismo que ya teníamos», explicó.
La presidenta recordó que, al inicio del gobierno de Donald Trump, Estados Unidos buscó imponer un arancel generalizado de 25% a las exportaciones mexicanas. Tras las negociaciones entre ambos gobiernos, se acordó mantener libres de impuestos los bienes que cumplen con el T-MEC y gravar únicamente aquellos que se exportan fuera del tratado.
Posteriormente, una resolución de la Suprema Corte de Estados Unidos invalidó parte de esos gravámenes, por lo que Washington estableció un arancel temporal de 10% para diversos países.
Ese mecanismo vencía esta semana y fue sustituido por un nuevo esquema bajo la Sección 301, relacionado con mercancías vinculadas al trabajo forzado.
Negociación busca evitar futuras sorpresas
Sheinbaum informó que en la reunión que sostuvo con el representante comercial de Estados Unidos, Jamieson Greer, se abordó la posibilidad de alcanzar un acuerdo que dé mayor certidumbre a las inversiones y evite nuevas medidas unilaterales.
«Lo que queremos es todavía reducir las tarifas o los aranceles que pusieron y llegar a un acuerdo de largo plazo», señaló.
Explicó que uno de los principales temas de la negociación son las reglas de origen. Mientras Estados Unidos plantea elevar el contenido regional de los productos, México propone que ese porcentaje considere tanto la producción estadounidense como la mexicana.
«Ellos están pidiendo más reglas de origen. Nosotros decimos sí, pero que se tome en cuenta México, no solamente lo que se fabrica en Estados Unidos», indicó.
La mandataria sostuvo que, frente a la política proteccionista de Washington, el objetivo del gobierno mexicano es preservar las condiciones preferenciales del T-MEC y mantener la integración económica de Norteamérica.

